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viernes, 1 de agosto de 2014

Mitología nórdica - El anillo de los Nibelungos - 1ª parte

El registro histórico-artístico de esta legendaria leyenda de origen celta, se encuentra en un famoso y anónimo poema épico medieval germánico (s. XIII); “El Cantar de los nibelungos”. Este cantar de gesta, acabó convirtiéndose en la epopeya nacional alemana. En él, se reúnen leyendas germánicas, mezcladas con hechos históricos, creencias mitológicas, legendarias y arquetípicas.

La historia de esta leyenda, nos muestra una vez más la lucha entre la luz y la oscuridad, la eterna lucha del mundo dual que aparece en todos los arquetipos del héroe solar. El héroe tiene que luchar contra su propia oscuridad hasta poder integrar sus opuestos. En esta lucha, el héroe vencerá cuando enfrente su propia oscuridad, así también, en el interior de cada uno de nosotros, existe de forma latente esta lucha arquetípica, que terminará, cuando logremos alcanzar nuestro centro y mantenernos en el. Este lugar se halla en el corazón, que es el centro energético de nuestro cuerpo. 

En esta leyenda, los personajes eligen continuamente entre el amor o el poder terrenal. El amor romántico es una alegoría del verdadero amor, que no tiene nada que ver con el romanticismo, sino con el centro integrador del corazón. Alcanzar este estado es nuestro verdadero tesoro, el que nos llevará a la transmutación alquímica de nuestra alma en espíritu, ese es el significado real de la alquimia, y la transmutación de los metales ordinarios en oro. Pero el hombre, cegado por el brillo del oro y el poder terrenal que le proporciona, se olvida de su espíritu, y corrompe su alma poniéndola al servicio de su ego en lugar del espíritu, y finalmente es su propio poder el que acaba destruyéndole.

El ego nos muestra continuamente nuestras debilidades humanas a través del personaje que interpreta. Sigfrido tiene todo el poder y es prácticamente inmune a la muerte, sólo tiene una debilidad, como Alquiles, una parte de su cuerpo es susceptible de ser atacada, un lugar de su espalda, donde se pegó una hoja de tilo, cuando se bañó en la poderosa sangre del dragón que le otorgó su fuerza. Así como todo héroe tiene su punto débil, asimismo nuestro ego nos muestra nuestras debilidades personales, las cuales debemos descubrir y depurar, ya que de otra manera, sí nuestro enemigo las descubriera, tendría el poder de debilitarnos, llegando a causarnos la muerte.


Quiero destacar tres personajes históricos contemporáneos, que experimentaron en sus vidas los arquetipos de esta leyenda, actuando como protagonistas o creadores, y contribuyendo a la renovación y difusión del mito:

- El compositor romántico alemán Richard Wagner, que se inspiró en este poema épico para componer la opera “El Anillo del Nibelungo” (Der Ring des Nibelungen). La tetralogía de Wagner, se presenta como los antiguos dramas griegos: una trilogía de tres tragedias y una sátira. Por tanto, su división consta de un prólogo, El oro del Rin, y tres jornadas, La valquiria, Sigfrido y El ocaso de los dioses. El ocaso de los dioses, es la parte que se basa en el poema germano medieval, “El cantar de los nibelungos”, y que fue la inspiración que dio origen al nombre de la obra.

- Hitler, que en sus delirios de grandeza, creyó ver en el protagonista Sigfrido el ideal superior de la raza aria germánica. Hitler era un gran admirador de la obra de Wagner, estaba obsesionado con la mitología nórdica y los objetos de poder. La obsesión de Hitler por la fuerza simbólica y los objetos de poder, se  puede evidenciar profundizando en su biografía, por ejemplo el emblema de su partido Nacional Socialista, era una esvástica, que acabaría convirtiendose en un símbolo maldito, pero mucha gente no sabe que la esvástica aparece en casi todas las culturas primitivas del mundo (En la Edad de Hierro la esvástica representaba al dios supremo y solar). El poder sugestivo de la esvástica es grande, porque integra dos símbolos muy efectivos y potentes: la cruz griega (noción del dominio de los cuatro puntos cardinales, y la cuaternidad, que representa lo material) y los cuatro ejes rotando en una misma dirección rotatoria. La esvástica es considerada como un signo solar, aunque dependiendo como es el sentido de su giro (dextrógiro: derecha o levógiro: izquierda) representaba al Sol negro o a Sol luminoso. Se sabe que Hitler, estaba muy interesado en el esoterismo, tenía conocimiento del poder oculto de los símbolos y de algunos objetos, como el de algunas reliquias sagradas y objetos de culto. Él estaba convencido de que había objetos, que usados de la manera adecuada, podrían dotar de un poder inmenso al que los poseyera, al igual que en la leyenda del anillo de los nibelungos.

- J.R.R Tolkien, también fue un gran admirador de la mitología nórdica, y se basó en esta historia para crear su novela, compuesta por tres tomos: "El señor de los anillos", que fue magníficamente adaptada al cine por el director Peter Jackson. Y aunque se han realizado otras versiones cinematográficas del Anillo, esta película, es la que más ha acercado al público la mitología nórdica. J.R.R Tolkien nos ofrece una versión más fantástica de la leyenda, y pese a tratarse de una versión fabulada, con los nombres de los protagonistas, lugares y hechos cambiados, si se pueden encontrar muchas similitudes en los personajes y la sucesión de los acontecimientos, así como al principal objeto del que se hace referencia; el Anillo mágico, el cual aparece indispensablemente en todas las leyendas relacionadas con la mitología nórdica.

VERSIÓN DE RICHARD WAGNER

La trama se inicia con el Oro del Rin, una masa aurífera que descansa en el fondo del río; después de robarla se forja con ella un anillo mágico que concede a su portador el poder de dominar el mundo, siempre y cuando asuma el precio de la maldición que lo obligará a renunciar al amor. El enano nibelungo Alberich será quien, al sentirse despechado por las hijas del Rin, unas ondinas que custodian el oro, decidirá asumir la maldición, robar el oro y forjar el anillo. Diversos seres míticos luchan después por la posesión del anillo, incluido Wotan (Odín), el líder de los dioses. El plan de Wotan para superar sus limitaciones, que se extiende por generaciones, es el motor de gran parte de la historia. Después, el héroe Sigfrido gana el anillo como pretendía Wotan, pero acaba siendo traicionado y asesinado. Finalmente, la valquiria Brunilda (amante de Sigfrido e hija desleal de Wotan) devuelve el anillo al Rin. Durante el proceso, los dioses son destruidos.

SIMBOLOGÍA 

Walhalla
El Walhalla es uno de los cinco objetos-símbolo de la Tetralogía de Wagner. Se trata de un castillo construido por los gigantes a la altura de las nubes que Wotan decidió construir para su mayor gloria. El Walhalla es la fortaleza de los dioses, una fortaleza firme, sólida e inigualable que representa la soberbia de los dioses. Símbolo del honor varonil, del eterno poder, de la gloria infinita de los dioses, el Walhalla es la representación simbólica de un poder injusto que deviene en abuso.


Los dioses buscan con el Walhalla seguridad y estabilidad y Wagner lo muestra con la música misma. El leitmotiv del Walhalla está en 3/4, compás que durante el Barroco era uno de los atributos musicales de la divinidad.

El anillo
El anillo como todas las figuras redondas y cerradas, es un símbolo de la continuidad y la totalidad del tiempo en eterno retorno. Cuando Júpiter permitió que Hércules liberase a Prometeo, fue con la condición de que éste llevara una sortija de hierro donde se engastara un fragmento de roca del Cáucaso, a fin de que se cumplimentara en cierta manera el castigo impuesto. 

Otra modalidad de anillo, es la rueda del zodiaco, y el círculo de llamas que rodea a Shiva como danzarín cósmico, esta danza contiene en su movimiento la dualidad (evolución, involución). La rueda y la danza continua de la naturaleza, que crea y destruye. 

Wagner, como compositor romántico, introdujo varios elementos de su propia inspiración, como es la lucha del amor; asociado a la naturaleza y la libertad, en contra del poder; asociado a la civilización y la ley. Un desdeñado Alberich, pone en marcha la trama de la historia, al maldecir al amor. Este acto de renunciar al amor, le permite obtener el poder de gobernar al mundo por medio del Anillo mágico.


Alberich, el enano poseedor del anillo:

"Aquel que forje de oro del Rhin el anillo
Que le otorgará una fuerza inmensa 
Podrá ganar para sí la riqueza del mundo 
Sólo el que abjure del amor
Obtendrá los poderes para hacer del oro un anillo"

"Porque su oro me ha dado inmenso poder
Todos sentirán comezón por poseerlo
Pero nadie encontrará placer en él"


George Bernard Shaw en The Perfect Wagnerite (El perfecto wagneriano), sostiene la visión de que el Anillo, es una crítica socialista en esencia sobre el capitalismo industrial y sus abusos.

El Anillo de la leyenda, pertenece al enano Alberich, que busca el poder sobre el mundo, después es robado por el gran dios Wotan. Este Anillo posee el poder de crear y esclavizar a los demás por medio del dominio del inconsciente colectivo e individual (el mismo poder que utilizó Hitler sobre las masas, y que por algún tiempo le funcionó). Wotan no desea ningún mal, pero el Anillo alimenta su vanidad y, sin quererlo, pone en movimiento al mal. Sigfrido, sin embargo, desea el Anillo por su belleza, el aún no es consciente de su poder, y su ignorancia lo conduce a la tragedia. El poder del Anillo puede ser utilizado para el bien o para el mal, ya que contiene todos los potenciales humanos: la creatividad y el liderazgo, que pueden ser descubiertos por cualquiera, si es capaz de vencer y dominar su inconsciencia y sus instintos animales (representados por el dragón).

Finalmente el anillo es destruido allí donde se forjó. Para poder acabar con la maldición del anillo debe devolverse al mismo lugar donde se originó (las aguas del Rin) y así se cierra este ciclo trágico-legendario.

El anillo es un objeto-símbolo, el segundo que aparece en la tetralogía de Wagner, la sortija que da nombre al ciclo. El anillo no es algo natural, fue forjado y representa la esencia de la conciencia humana, la abstracción del pensamiento que permite el acceso al conocimiento, la ciencia y la tecnología por encima de los instintos.

El anillo resume en su circunferencia sin principio ni fin la esterilidad de la naturaleza castrada. El círculo áureo es en el puño de Alberico, símbolo del terror y del totalitarismo.

Si llega a estar de nuevo manos de Alberico, su dueño original aprovecharía el poder del anillo de un modo diferente que los torpes gigantes. Con un ejército piensa asaltar las cimas de la fortaleza de los dioses y dominar el mundo.


El leitmotiv del anillo, en su última aparición antes de que haga acto de presencia el del Walhalla, está formado por notas cuya distribución es tal que forma círculos. Wagner nos recuerda también en su música la forma redonda, del anillo, como la ambición de poder se cierra en sí misma. Las notas van en un sentido para repetirse seguidamente en forma inversa y cerrar un círculo. Los acordes que utiliza Wagner logran transmitir una sensación de inestabilidad y de incomodidad, contrario al leitmotiv del Walhalla. La música nos va mostrando como el anillo es sinuoso y resbaladizo, como aquel que lo forja, y, a lo largo de toda la obra, será un objeto de fiar muy poco. Este leitmotiv, variado al modo mayor, es el mismo que el del Walhalla modificado para transmitir una sensación de estabilidad.

El río
El río es símbolo del tiempo y la irreversibilidad de los procesos iniciados. El agua del río es la representación del inconsciente.

En la historia adaptada por Wagner es muy importante el río Rin, de donde proviene el oro con el que fue forjado el Anillo (El Oro del Rin). Las hijas del Rin son las guardianas del oro que yace en el lecho del río. Así como el Anillo es arrancado del oro del lecho del río, el poder que lo apoya, es arrancado de las profundidades del inconsciente. El oro es forjado en forma de utensilio poderoso, que puede ser utilizado para el bien o para el mal.

El oro
El oro es el símbolo de la luz solar y la inteligencia divina. El corazón es la imagen del oro del hombre, así como el oro es la imagen del corazón de la Tierra, ya que el tesoro siempre se encuentra en el interior de la misma, en una cueva o escondido bajo tierra. El amor del corazón humano, es sustituido por el oro terrenal, y de esta manera el hombre que posea el Anillo puede dominar la Tierra, pero a cambio deberá renunciar al amor.

Desde el punto de vista semántico, la  similitud de la palabra “oro” con la palabra “uróboros” o “ouroboros” es evidente. El uróboros es un símbolo que muestra a una especie de serpiente mordiéndose su propia cola, formando con su cuerpo un círculo. El uróboros simboliza el ciclo eterno de las cosas, la lucha eterna, el esfuerzo inútil y la continuidad de un ciclo. Las dos "o" de la palabra oro representan la dualidad, "oro" es una palabra que se puede leer al derecho y al revés, símbolo de la ambivalencia y dualidad; su poder puede usarse para el bien o para el mal.

El oro es el elemento esencial del simbolismo, del tesoro escondido y custodiado, difícil de encontrar y obtener, imagen de los bienes y los poderes espirituales, que si no se utilizan desde el corazón se convierten en maldición.

El herrero
En algunas culturas el oficio de herrero es privilegio del rey y se considera sagrado. Hay una intensa relación entre la metalurgia y la alquimia, ya que tiene gran relación con el simbolismo del fuego que forja, modela y purifica. El hierro y el fuego están también ligados al mundo astral (el primer hierro conocido por el hombre es el del meteorito) y al planeta Marte.

Sigfrido era hijo de reyes, aunque vivió con un herrero que le enseñó el oficio. El futuro héroe forja nuevamente la espada rota que había pertenecido a su padre, y con ella atraviesa el corazón del dragón que custodiaba el tesoro de los nibelungos. Sigfrido conoció primero el poder del hierro, para poder alcanzar el poder del oro, que finalmente, y debido a su propia ignorancia, le trajo la maldición.

El héroe
Ver entrada: La importancia del 12 en la astrología y su relación con el Héroe Solar

Espada y  espada rota
La espada es un símbolo de conjunción, especialmente cuando adopta a partir de la Edad Media, la forma de la cruz. 

Desde épocas antiguas, se pensaba, que la espada, por su composición de hierro y su relación con el dios Marte, ahuyentaba a los espíritus malignos. 

Se la identifica como el arma de las altas dignidades y personas de jerarquía. Es, por excelencia, el arma del héroe. En algunos casos, la espada es tan importante que hasta tiene nombre propio.

La espada de la dama de la Justicia simboliza la aplicación estricta de la justicia en una manera neutra, que implica decisiones legales. Es el símbolo de la valentía para luchar por una causa justa.

Desde un punto de vista semántico, en inglés espada es sword y la palabra es Word. En el Tarot, las cartas de espadas, representan la palabra y el pensamiento.

Nothung es el nombre de la envidiable espada mágica, poderosa y sublime.

Nothung es otro de los objetos-símbolo de la tetralogía de Wagner. Wotan la hundió en el tronco del fresno destinándola a quien la arrancase del árbol. Los más fuertes lo intentaron pero nadie lo logró. Sólo Siegmund, el intrépido, pudo realizarlo. Con ella peleó en el combate hasta que fue destrozada por la lanza de Wotan. Mime guarda los fragmentos para intentar reconstruirla. Tan sólo esta espada podría realizar la proeza de abatir el cuerpo del pesado dragón Fafner y conseguir conquistar el anillo de los nibelungos. Ya no es la ley, sino la violencia, sólo quien desconozca el miedo podrá forjar de nuevo la espada.


Será primero la espada de Siegmund y luego la de Sigfrido. Al padre moribundo se le rompió el acero pero al vivir el hijo lo creó de nuevo y ahora su claro resplandor reluce y de nuevo su acerado filo es cortante. Aunque es una sola espada, en realidad son dos.

La espada constituye el legado que su padre deja a Sigfrido, estaba rota, pero si se recomponía, nunca podría ser derrotada en la batalla. El futuro héroe, forja nuevamente la espada rota. Tal y como Sigfrido recibió como legado una espada rota, igualmente nosotros heredamos dones de nuestros ancestros, los cuales debemos de transformar, desarrollando nuestros propios valores y capacidades, y forjando de esta manera nuestro destino.

Dragón
El dragón custodia el tesoro en el interior de la tierra, pero no tiene ninguna intención de utilizar ese oro, su único afán es almacenarlo y mantenerlo en su poder por el puro placer de la avaricia. Es la auténtica imagen de la codicia, la indolencia y estancamiento de los propios potenciales. Representa el perfecto perfil del despilfarro y potencial inútil. 

Sigfrido tuvo como maestro a un herero, que le enseñó a forjar nuevamente la espada que había pertenecido a su padre, con ella atravesó el corazón del dragón. Al matarlo, Sigfrido libera los potenciales custodiados por el dragón, dejando que fluyan nuevamente por la vida. Después, Sigfrido se baña en su sangre, para hacerse invulnerable, tan sólo un pequeño fragmento de su espalda no es bañado por la sangre, por pegársele en el una hoja de tilo. 

Lanza
La lanza símbolo de la guerra y del poder sexual masculino. Arma de la tierra, en contraposición al carácter celeste de la espada. La lanza se halla en relación con la copa (lo masculino y lo femenino). La lanza aparece en la leyenda del Graal y en la historia de Jesucristo (lanza de Longino), por lo que este objeto tiene una evocación con el sacrificio y la sangre.

La lanza es otro de los cinco objetos-símbolo que articulan la tetralogía de Wagner.

Wotan arrancó del árbol del Fresno una de sus ramas para convertirla en soberbia asta de pujante lanza. Wotan cambió su armoniosa integridad física sacrificando su ojo por la posesión de la fálica y masculina rama del Fresno. La lanza retoma activamente la potencialidad viril del árbol Fresno.


Sostenida por el puño de Wotan anuda lazos de acatamiento universal mediante líneas grabadas en su asta. Quien empuñe la lanza tiene en su mano el imperio del mundo y Wotan la esgrime en su puño. Wotan grabó en su asta pactos divinos y runas de fidelidad. El lenguaje escrito expresa la Ley. Nibelungos, gigantes y dioses se someten a la autoridad de esta ley. La lanza nunca fue usada como arma sino que tiene inscrita en sí los pactos que Wotan ha convenido y de ahí que esto represente la ley y el orden público. Todos obedecen para siempre al poderoso señor de la lanza.

En baraja del Tarot, los palos de Espadas (aire, mente) y Bastos (fuego, acción creativa), representan lo masculino, y las Copas (agua, emociones) y los Oros (tierra, materia), representan lo femenino. Por su naturaleza, las Copas se emparejan con los Bastos, para expresar toda su fuerza creativa, mientras que las Espadas lo hacen con los Oros. Por eso la espada se refiere al intelecto, mientras que la lanza hace alusión a la personalidad y al ego, pues es a través de su brillo personal y su ímpetu heroico, que el hombre muestra su faceta más brillante al mundo. La lanza, por tanto, es un elemento de masculino de fuego, y es la que finalmente mata al héroe justo en su punto vulnerable. Por lo que el héroe, comienza su aventura con la elaboración de su espada, y muere a causa de una lanza, cerrando la tensión del drama y el ciclo creativo de la historia.

Sigfrido es herido por una lanza en la espalda, en su punto vulnerable. Esta historia, recuerda al mito griego del héroe Aquiles, cuyo único lugar vulnerable era su talón. Aquiles consiguió su invulnerabilidad sumergiéndose en la laguna Estigia, y sólo en el talón, por donde le cogió su madre para bañarlo, era vulnerable a la muerte. El paralelismo con el Sigfrido es evidente, este consiguió su invulnerabilidad bañándose en la sangre del dragón, tan solo un lugar de su espalda no fue bañado por la sangre, al pegársele en él una hoja de tilo.

Capa de invisibilidad o Yelmo mágico
La invisibilidad te permite ver sin actuar, ser un espectador del destino ajeno, así mismo es una imagen de la capacidad de conocer y guardar secretos. El casco de la invisibilidad, es un antiguo símbolo, que encontramos también en los mitos griegos, donde se representa como una propiedad del dios Hades, y permite a quien lo lleva moverse en forma oculta por la vida. La capa de invisibilidad de Hades hace referencia a la muerte, ya que es el dios del inframundo. La muerte en muchos casos, es representada como un monje encapuchado. 

El yelmo hace alusión a la cabeza, por tanto al pensamiento del caballero, aduce al leitmotiv del caballero para dar sentido a su existencia y su necesidad de aventura.

El Tarnhelm es el Yelmo mágico.

El terror del mundo subterráneo es absoluto porque Alberico ha hecho forjar otro objeto-símbolo de la tetralogía de Wagner. El Tarnhelm o yelmo mágico trabajado por Mime, desdichado hermano de Alberico, es la negación de la identidad real de las cosas. Simboliza el engaño, la mentira, la hipocresía, la propaganda.

Cubierta la cabeza con el yelmo, Alberico se convierte en sapo.

El yelmo servirá para que Fafner se desfigure en inmunda bestia, dragón y para que Sigfrido, disfrazado de Gunter, arrebate violentamente a Brunilda el anillo que había ceñido a su dedo en prueba de eterno amor.

La muerte del héroe
El héroe muere joven. Esta muerte, se justifica por la necesidad pública de un sacrificio, motivado por el “asesinato ritual del rey”, en el que a veces se le dejaba la posibilidad de sobrevivir si salía vencedor en un combate. Esta muerte heroica, no solo es por sacrificio aceptado por los dioses, sino que es un servicio hacia las fuerzas creadoras de la evolución, que se adormecen en periodos de estabilidad.


La muerte y la capa de invisibilidad se encuentran estrechamente unidas; la muerte es la disolución del ego, y la invisibilidad representa la sublimación del ego, que siempre busca el reconocimiento y reafirmación. La capa de invisibilidad, permite al protagonista, penetrar en cualquier entorno, espiar sin ser visto, y manejar el poder de la muerte consciente, trascendiendo la inconsciencia de la muerte, o en otras palabras, vivir las ventajas de estar muerto, estando totalmente consciente de estar vivo...

Sí tenemos en cuenta que el cuerpo físico sí es un receptáculo del alma, podemos entender el concepto de manto de invisibilidad, como una alegoría de la sutilidad de nuestro cuerpo etérico, que puede penetrar en cualquier espacio, actuando en la sombra, incluso penetrando en otros receptáculos humanos, e influyendo en sus decisiones y acciones... Es tal el poder de la invisibilidad.

1 comentario:

  1. Hermosa mitología nórdica !!
    Ya la había visto empezada, que maravilla verla completa.
    Una obra de arte, romanticismo al mas alto nivel, manchado a fin de cuenta por lo negro (la Brujería).

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