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viernes, 8 de agosto de 2014

Mitología nórdica - El anillo de los Nibelungos – 2ª parte

Como podréis comprobar en esta recopilación de personajes de "El anillo de los Nibelungos", hay una equivalencia obvia entre los dioses griegos y los de la mitología nórdica. Uno no puede dejar de preguntarse, cual es origen ancestral de todas las mitologías humanas, y porque tienen tantos elementos comunes, a pesar de tratarse de culturas muy diferentes. 

Las leyendas no nacen solo de la imaginación de los hombres, mitificando las cualidades y los defectos humanos, como dicen algunos autores, sino que, desde mi punto de vista, hay un origen real, que tal vez haya sido desvirtuado con el tiempo. En este sentido, me llama la atención la descripción dada aquí del dios Wotan, el equivalente griego de Zeus, cuando dice que las luchas que ocurren en el mundo de los hombres, no son más que el reflejo de las luchas que se desarrollan en el alma del dios. Los hechos que se realizan fuera de su presencia han de considerarse también como actos de Wotan, puesto que fueron originados por él. Esta idea me resuena con el hecho de que los arquetipos, no son más que historias que han sido impuestas a los hombres a través de una programación inconsciente, que no somos capaces de desindentificar de nuestro verdadero “Yo”. Las ideas que tenemos de nosotros mismos y de los arquetipos que interpretamos, están tan arraigadas en nuestro inconsciente, que las vivimos como si fuéramos copias de esos dioses, que un día nos las dieron, porque fueron los dioses los que nos dieron su mente y su ego, y a través de esas dos herramientas, nos programaron para someternos a sus designios, al repetir una y otra vez los programas legados por su conciencia egoica. Ver: La importancia de los arquetipos en nuestra vida 

Como podréis comprobar, no hay historia mitológica en el mundo, donde los dioses se presenten como seres pacíficos, bondadosos y generosos con la humanidad, más bien se presentan como seres coléricos y dominantes, despóticos, lujuriosos y repletos de defectos humanos, con una gran sed de poder y venganza, sus defectos son nuestros defectos. ¿Acaso eso es lo que heredamos de ellos? 

Pero por muy difícil que sea deshacerse de los arquetipos nocivos, hay un antídoto contra el poder inconsciente que ejercen sobre nosotros; las tradiciones espirituales nos hablan de acallar la mente y actuar como un observador de la misma. Comportarse como un observador indiferente y ajeno, nos ayuda a adquirir poder, al darnos cuenta que no somos nuestra mente, ya que identificarse con los pensamientos y la mente, nos resta poder al no actuar según nuestra voluntad, sino según la voluntad de nuestro ego, representante de nuestra programación humana. En definitiva, practicar la meditación, nos permite actuar como un testigo de nuestra propia mente.

Os recomiendo que leáis atentamente los personajes que os presento a continuación, y os invito a hacer una reflexión interior de vuestra vida, para identificaros con alguno de sus roles. Si alguno de ellos os llama poderosamente la atención es que estáis viviendo de alguna manera su arquetipo.

Personajes - El anillo de los Nibelungos

La humanidad está representada en tres niveles: el mundo subterráneo, la corteza terrestre y las cumbres luminosas. Entre los tres niveles se van dando diferentes luchas por el poder y las posesiones:

• El nivel subterráneo es el Nibelheim, donde habitan los enanos nibelungos.
• El nivel terrenal es el Riesenheim, donde habitan los gigantes.
• El nivel de las alturas es el Walhalla, donde habitan los dioses.

1 – LOS NIBELUNGOS son la raza que habita en las profundidades de la tierra, habitantes del nivel más bajo, son gnomos tenebrosos, enanos, pequeños, horribles, feos, deformes, negros, torpes, polvorientos, escurridizos, envidiosos, reptan como insectos en vez de caminar. Son explotados por un tirano que los tiene escalvizados extrayendo minerales para producir adornos que no tienen a quien vender. Son seres brutales, sin inteligencia ni capacidad creativa o imaginativo. Desconocen el amor pues no pueden lograr ser amados debido a su fealdad tanto interna como externa, desconocen la amistad o la confianza. Viven en la amargura constante de la envidia y el rencor desconociendo la alegría. Cualquier virtud les es prohibida. Carecen de belleza, pasiones, imaginación o placeres. Viven en cuevas en las profundidades y en la oscuridad envidiando a la raza de los dioses que son su opuesto, en angostos subterráneos sin luz y sin belleza, en un reino donde todo se trata de poder y de posesión. Trabajan afanosamente en el fondo de la tierra, noche y día, amasando más y más oro. Representan a la sociedad esclava del oro que vive en la tiniebla del egoísmo.

2 – LOS GIGANTES Sobre la corteza terrestre impera la raza de los gigantes. Su patria es el Riesenheim. Los gigantes viven en la superficie del mundo que es un bosque milenario atravesado por el caudaloso río Rin. Son los últimos vástagos de una ruda estirpe de escasa inteligencia. Gente brutal y ruda, machos que viven en soledad, últimos individuos de su progenie. Sin amor y sin hembras están condenados a la extinción. Se dedican a trabajar la dura roca para los dioses. Ellos construyeron con el sudor de su frente el bello palacio de los dioses poniendo piedra sobre piedra desde los cimientos hasta las cúpulas para erigir sus torres y sus puentes sin recibir paga alguna, sólo a cambio de falsas promesas de Wotan. Los gigantes no son ni hábiles ni ambiciosos. No tienen ninguna ambición de dominio sobre sus superiores, ni piensan tampoco organizar el mundo según su manera de pensar. Sólo les interesa encontrar el amor y reproducirse. En el centro de la floresta, está el ser originario de la belleza y el amor. El Fresno del Mundo es un árbol vigoroso que se yergue imponente en el centro del cosmos, arrogante, llenándolo todo con sus ramas, principio masculino de la naturaleza. De su raíz emana la fuente que llena el pozo del conocimiento y en sus ramas las nornas anudan la cuerda del destino.

3 – LOS DIOSES En el nivel de las resplandecientes alturas celestiales habitan los dioses, quienes se han alejado de sus orígenes terrestres participando de la corrupción general del mundo. Son genios de luz. Su soberano es Wotan. Son los privilegiados, los rubios, los hermosos, los teutónicos, los fuertes, los ágiles, los luminosos y los que nunca envejecen. Eternamente jóvenes, atesoran bienes y virtudes sin compartirlas y viven en su bellísima y luminosa fortaleza del Walhalla.

ALBERICO
Este es el nibelungo al que alude el título, hermano de Mime. Se trata de un personaje terrible y odioso. Con un misterioso anillo de mágico poder subyugó a su laborioso pueblo haciendo que le acumulasen un valioso tesoro de inmensas riquezas. Con ellas soñaba conquistar el mundo.

Él es quien proclama la maldición de la cual proceden todos los males de la tragedia del ciclo. Es el príncipe de las tinieblas que siempre aparece en escena cuando es de noche. Es un enano pequeño y negrísimo, un ser repulsivo y perverso, desgraciado y de frío corazón que robó el oro del Rin y esclavizó con él a sus hermanos convirtiéndose en el rey de los nibelungos que viven en el Nibelheim. Alberico representa la mano impune que golpea, el control policíaco, el espía que impide la libertad. Su rencor se manifiesta a través del odio hacia todo lo que lo rodea, hacia todo lo que existe.

Alberico domina a su pueblo para imponerle un esclavizante sistema de producción industrial. Representa el capitalismo más brutal de la nueva era industrial que se vive en el Siglo XIX. Éste feroz ser personifica el egoísmo y el odio. Es avaro e ignorante. Envidia a la raza de los dioses y tiene ansias de dominar el universo entero. Resentido, reniega del amor al ser rechazado por las mujeres y debe pagar para poder procrear.

Alberico es la contrafigura de Wotan: uno es el Señor de las tinieblas mientras que el otro es el Señor de la luz. Ambos comparten no sólo el mismo registro vocal (barítono) sino también los leitmotiven: Alberico y Wotan son dos variantes de una misma idea musical pues uno es la contracara del otro. Por eso Alberico es el enemigo visceral de Wotan.

Alberico se vuelve de espaldas al amor y abandona todos sus goces pero vive angustiado en la neurosis de sus imposibilidades. Anhela la claridad y desea el placer. Vive sin amor, sin belleza, sin sabiduría, sin inteligencia, hinchado de triunfalismo y de desprecio, renegado de toda vinculación al orden natural. Alberico representa al buscador, al evolucionado que desea conquistar nuevos mundos. Alberico renuncia definitivamente al amor para conquistar el oro del Rin y forjar con él un anillo omnipotente. Esta renuncia al instinto animal (el sexo como natural e instintual), el abandono de las necesidades básicas instintivas es lo que diferencia a los seres humanos de los animales. Alberico lo hace para obtener el verdadero poder: el anillo, que fue forjado y no es algo natural, que representa la esencia de la conciencia humana, la abstracción del pensamiento que permite el acceso al conocimiento, la ciencia y la tecnología por encima de los instintos, la elevación hacia el pensamiento en detrimento de los instintos, la separación de la madre naturaleza.

La regla de Wotan es civilizada en comparación con la bruta violencia practicada por Alberico pero, sin embargo, los resultados son bastante similares y ambos personajes nos muestran dos facetas de lo mismo. Tanto uno como el otro dan más importancia al poder que a la mujer, la belleza o la juventud. Ambos prefieren someter a la naturaleza.

Alberico, como siniestra personificación del mal, sucumbe frente a la astucia de Loge y es convertido en un sapo gracias al yelmo mágico por obra de los engaños de los dioses.

BRUNILDA
Brunilda o Brünhilde, es la valquiria que suma las virtudes dinámicas de su padre, Wotan (vigor, intrepidez, voluntad) con el sabio discernimiento heredado de Erda, su madre, la Naturaleza.

Las virtudes que representa ésta personaje son la abnegación, la grandeza, el desinterés, la pureza de espíritu y el amor.

Brunilda es la valquiria mayor y favorita de su padre, quien la hace su confidente y mensajera. Ella es la conciencia íntima del dios Wotan, la encarnación de su voluntad, representa su inconsciente. Es su amor, la portadora de su coraza.

También es la joven doncella virgen adormecida de la que Sigfrido tendrá que aprender a conocer el sexo.

Wagner ha hecho una interpretación del mito de “la bella durmiente”, de la princesa sumida en un profundo sueño por culpa de una maldición, sueño del que solo podrá salir gracias a la intervención de un héroe que no conozca el miedo. La bella durmiente debe encontrar a su príncipe, el hombre de su gozo. Para ella se trata de desear la derrota y someterse a su amante.

El personaje de Brunilda comienza por ser una doncella guerrera, una sabia valquiria inmortal, y se va transformando en una mujer mortal, y humanizada al final de la tetralogía. Hermana de Siglinda y de Sigmundo por parte de padre, es la tía de Sigfrido, además de su amante. Wotan la condena a ser privada de su divinidad.

DONNER
Donner es el dios de las tormentas y de las tempestades, hermano de Freia, Fricka y Froh. Él es quien blande el martillo que produce el rayo y el trueno.

ERDA
Erda, de Jord (Tierra) o Wala representa a la madre naturaleza, principio femenino, conservador, depositario de la vida, presentifica la sabiduría y la intuición. Papel cantado por una contralto. Diosa, alma y madre de la tierra, eterna vidente que lo sabe todo, depositaria del conocimiento universal, es la profetisa que predice el fin de los dioses. Ella es quien advierte a Wotan las consecuencias de retener el anillo. Protomadre, protosabiduria, la tierra entendida como naturaleza, alienta desde el principio en sapiente sueño. Ella es eterna, inmutable, sabia, indiferente y fría. Principio universal de todas las operaciones naturales e independientes del artificio. Es la naturaleza aparece en su estado más natural, más primigenio previo a la intromisión humana.

Ella es la madre de las nornas y de su segundo encuentro con Wotan nacen las nueve valquirias.

FAFNER
Fafner fue un gigante a quien el yelmo mágico transformó en un horrible dragón para custodiar el oro del cual se convierte en guardián. En su cueva, este atroz dragón de cola de serpiente, terriblemente feroz y enorme sólo sueña con la revancha de su raza. Se alberga en la selva como un ogro salvaje y con el enorme peso de su cuerpo guarda el tesoro de los nibelungos. Cuando arroja la secreción de su baba exhala un ponzoñoso veneno que corroe carne y huesos. Se esconde en la caverna de la envidia que está al este en el fondo del bosque.

El oro lo recibió de manos de Wotan como forma de pago por la construcción del Walhalla, al cambiarlo por Freia que era el pago prometido. Al ser transformado en el pesado dragón pasa a formar parte de las voces de la naturaleza.

Fafner se sacrifica sólo para evitar que nadie pueda tocar esas riquezas pero éstas no le aportan ningún beneficio. Fafner en el mundo real sería un capitalista pero en la alegoría no es más que un acaparador porque su oro no le reporta ningún interés y ni siquiera le sirve para mantenerlo pues tiene que salir a buscar afuera los alimentos y bebidas que necesita. 

Finalmente perece a manos del valiente e intrépido Sigfrido.

FASSOLT
Es uno de los gigantes. Fassolt es el hermano de Fafner y está enfermo de amor por Freia. 

Obrero, trabajador, construye junto a su hermano Fafner la fortaleza del Walhalla para los dioses. Los gigantes trabajaron a la luz del sol, pero su falta de iniciativa no les permitió hacer una obra propia, sino que trabajaron a sueldo para los dioses, sin ninguna idea de generosidad, pero con el instinto de respetar los pactos, y Fassolt está caracterizado por la fuerza bruta, física y la escasa cultura. Representa al pueblo trabajador y a los peones.

FREIA
La diosa Freia o Freya o Freyja es la Afrodita germano-escandinava, diosa del amor y de la reproducción, de la vida que renace sin cesar, el día que se le consagra es el Freitag (viernes), el mismo día que los romanos consagran a Venus es el “dies veneris”, día de Venus o Venerdi (viernes en italiano).

Ella es la diosa de la belleza, del amor, de la juventud, de la inmortalidad y de la primavera, el equivalente a la Venus de la mitología griega.

Freia es la hermosa diosa que se dedica a cuidar las manzanas de oro que mantienen la eterna juventud a los dioses. Freia es bella y adorable pero frágil, ejemplo de feminidad. Es quien cultiva las manzanas de oro y quien perfuma de juventud y placer la atmósfera vital de sus hermanos dioses.

Su importancia radica en que es la única que puede cultivar las manzanas que los dioses deben comer para ser inmortales. Es la encargada de conservar en una caja las manzanas con las cuales se alimentan los dioses cuando se sienten envejecer y con ellas recuperan su juventud. Si esas manzanas no estuvieran los dioses envejecerían como los seres humanos, dejarían de ser dioses y se convertirían en simples mortales. Por eso todos la aman, todos la quieren y la respetan querida por todos ya que el hombre siempre ha ansiado la inmortalidad. El árbol de las manzanas es el símbolo de la inmortalidad y de la fertilidad. Con las manzanas alimenta a sus parientes y les da juventud perpetua. Si les falta Freia, morirán los viejos y los débiles. Sin embargo Wotan estima más el poder que le puede conferir el anillo que a Freia ya que la ofrece como forma de pago por la construcción del Walhalla cuando el gigante Fasolt se enamora de ella y la pide a cambio de su trabajo.

FRICKA
Fricka es la Hera (Grecia) o Juno (Roma) germánica, diosa de la moral y protectora del matrimonio, esposa de Wotan, guardiana intransigente del orden establecido, ejerce el matriarcado hogareño, increpa a su marido y se venga, a menudo cruelmente de sus rivales y de los hijos de éstas. Ella es torpe y desgraciada en su deseo de reconquistar al Wotan que, en su intransigencia, pierde definitivamente. Vive en el Walhalla como todos los dioses.

FROH
El papel de Froh, dios de la alegría, hermano de Freia, Donner y Wotan. Froh hace nacer el arco iris tras la tormenta y modela la forma ideal de belleza que llamamos arte. 

GUNTER
Günther o Gunter, es el rey de los guibichungos.

Gunter es poderoso y fuerte. Posee valor, juventud, belleza y una tropa de aguerridos vasallos. Posee prestigio, buen nombre y una rica herencia.

GUTRUNA
Gutruna o Gutrune es la hermana de Gunther y medio-hermana de Hagen. Vive con ellos en el palacio de Gibich. Es un papel cantado por una soprano lírica.

Víctima de la perfidia de Hagen, al casarse con Sigfrido ella lo ama realmente y desconoce que éste es amante de Brunilda.

HAGEN
Hagen es un nibelungo, hijo bastardo de Alberico con Grimhild o Krimilda. A cambio de oro, Alberico consiguió procrearlo en Grimhild o Krimilda, la esposa de Gibich, padres de los guibichungos. Alberico sedujo a la madre de los guibichungos con el poder del oro, y entonces Grimhild engendró el fruto del odio del nibelungo. Hagen es un guerrero, personaje siniestro, y receloso heredero del odio. 

Hagen anhela la posesión del poderoso anillo incitado por su padre. Hagen representa la fuerza del Mal. Es medio hermano de Gunther y Gutruna, también hijos de Grimhild o Krimilda. Es un nibelungo pálido, helado, viscoso, sombrío, enormemente taciturno, pero fuerte y astuto.

Si Loge es el consejero de Wotan, Hagen es escuchado atentamente por Gunther. Si Hagen es sabio, pues le inspira el espíritu de Alberico, sus consejos son siempre engañadores, y se aprovecha de las debilidades de sus hermanos. Hagen no nació del amor, sino de la programación.

Nacido para reconquistar el anillo para el enano, acumula la frustración y el odio de Alberico. Para él el fin justifica todos los medios. Impotente híbrido, va a manipular en beneficio propio la insatisfacción de sus hermanos guibichungos.

HUNDING
Hunding, bajo, es el esposo de Siglinda, a quien ha raptado al matar a su madre. Guerrero rudo y brutal que odia a la estirpe de los welsungos. Su leitmotiv es muy semejante al de los gigantes. Asesina a Siegmund

LOGE
Este podría ser el equivalente griego del dios Hermes, el mensajero de los dioses.

El personaje de Loge, representado por un tenor, es el consejero de Wotan, es el dios del fuego, una fuerza elemental. Loge proviene de Luhe, en alemán significa “llama”. Loge es quien vuelve de sus viajes por el amplio mundo y cuenta a los dioses y gigantes que “nada en absoluto tiene mayor valor para un hombre que la belleza y el amor de una mujer”.

Abandona sus viajes y deja de ser libre y errante para murmurar al oído de Wotan sus astutos consejos. Loge representa la facultad razonadora. Loge es veleidoso y falso, un mentiroso y un hábil manipulador. Wagner hace un juego de palabras con Loge (dios) y Lüge (que en alemán es mentira) utilizando ambas acepciones según el contexto.

MIME
Es un enano negro nibelungo, un gnomo viejo, necio y tan repugnante, hermano de Alberico y padre adoptivo de Sigfrido. Es tan viejo como la cueva y el bosque. Es encorvado, jorobado y cojea. Su personalidad mezquina y maliciosa no conoce el amor. Es un traicionero mentiroso. Es un trabajador, un artesano, un herrero. Él es quien forjó el cuerno sonoro de Sigfrido. Carece de inteligencia y de sensibilidad. Sueña con ser el príncipe de los nibelungos reemplazando a su hermano.

Mime golpea el martillo sobre el acero en el yunque para forjar una espada y el yelmo mágico por encargo de su hermano Alberico. Su intención es guardarse el yelmo, pero su hermano se lo arrebata, entonces Mime huye del Nibelheim y vive en una caverna del bosque donde ha dispuesto una fragua. Allí comparte su vida con Sigfrido, a quien ha recogido al morir su madre en el parto. Mime abriga la esperanza de apoderarse del anillo, y para lograr ese fin, forja sin cesar espadas para Sigfrido, pero el joven las quiebra al primer golpe. El veneno que destila su envidia y su ambición le generan el desprecio de Sigfrido.

LAS TRES NORMAS
Ellas son criaturas elementales de la naturaleza, hijas de Erda y Wotan. Aparecen en escena como tres figuras de mujer ataviadas con oscuras y fruncidas vestiduras que se dedican a estirar un hilo de oro.

Lo que ellas tejen compromete al mundo. Son hilanderas que se dedican a trenzar el hilo de la vida que enlaza pasado, presente y futuro y narran no sólo lo que les pasa a los personajes que van apareciendo sino que predicen el futuro. Estos oráculos profundos sólo aparecen por las noches y representan los susurros del inconsciente colectivo.

La primer Norna, papel cantado por una contralto representa el pasado.
La segunda Norna, papel cantado por una mezzosoprano, representa el presente.
La tercera Norna, papel cantado por una soprano, representa el futuro.

LAS ONDINAS
Ninfas que viven en el río Rin y velan el reposo del oro que yace en el lecho del río.

Ellas cantan con onomatopeyas al reluciente brillo del oro, al destello arrancado por el sol al inerte mineral: su grito de júbilo expresará el poder totalitario del anillo y la servidumbre que su posesión genera.

SIEGMUND
Siegmund es hijo de Wotan bajo la forma de Wälse. Los welsungos son la estirpe preferida que Wotan engendró y ama con ternura.

Es el hermano gemelo de Siglinda, también hermano de Brunilda y de todas las valquirias. Padre de Sigfrido. Vencido en combate por sus enemigos, su espada se rompe en pedazos. Wotan tiene sus esperanzas cifradas en él, espera que sea el salvador de los dioses, pero Siegmund no es un héroe libre, sino el héroe romántico perseguido por las desventuras. 

Solo en el mundo, es un fugitivo. Siegmund es la encarnación del pensamiento de Wotan. Wotan le promete que en su momento de mayor peligro una espada invencible estará destinada para él. Siegmund es el primer poseedor del Nothung.

SIGFRIDO
Sigfried o Sigfrido, es un welsungo, hijo de los gemelos Sigmundo y Siglinda y sobrino de las valquirias incluida Brunilda.

Sigfrido representa la alegría de vivir. Posee el ímpetu y la violencia primitiva e irracional de la juventud. Es un ser noble y puro, vigoroso y exultante, impulsivo e impetuoso, fogoso y espontáneo, inconsciente e intuitivo que en su inconsciencia desconoce el temor. Sólo quiere salir al bosque y recorrer el mundo para no regresar más al lado de su padre adoptivo a quien desprecia. Sigfrido ha crecido libre en los bosques siendo educado por el nibelungo Mime. Sigfrido es el joven que se marcha en busca del miedo y nunca llega a saber lo que es por su naturaleza sana. Mata al dragón y también a su padrastro nibelungo, porque éste quería deshacerse de él para asegurarse el tesoro.

Es el héroe libre que necesita Wotan para volver a poner orden en el mundo. Sigfrido es tan valiente que jamás huye, por lo tanto no muestra la espalda a su enemigo ya que su espalda es su punto débil, como en Aquiles el talón, y por los mismos motivos. Pero el héroe no llegará a ser un absoluto libre hasta que se emancipe y rompa la lanza de Wotan.

Sigfrido, más allá de acarrear el pecado original de su origen incestuoso y la indeleble aureola de su elevada estirpe, posee valores recibidos por Wagner de los pensadores que influyeron sobre él en sus años revolucionarios de Dresde (Proudhon, Bakunin), la influencia de la filosofía atea de Feuerbach llevó a Wagner a escribir que "el único amo del hombre será su propia voluntad, y sus propios deseos serán la única ley, y su propia fuerza la única posesión, pues el único poder divino es un hombre libre: no hay nada más excelso que él".

Wagner concibió la personalidad de Sigfrido con la sola intención de presentar una existencia libre del dolor. El ideal wagneriano de El Hombre Nuevo aparece en la figura de Sigfrido, quien encarna el ansia reformista nacional del movimiento Joven Alemania, en cuyos principios había ardido la juventud del propio Wagner. Su “Hombre Nuevo” resultaba una mezcla de confianza en el instinto y en el ser sensual natural del hombre (Feuerbach), voluntad de destruir un mundo corrupto y enfermo (Bakunin), y fe utópica en un nuevo orden mundial, la sociedad del futuro (Proudhon).

Los personajes del complejo de Edipo freudiano son lugares simbólicos, roles, espacios a ocupar. Es decir: no es el hijo biológico que desea matar al padre biológico para casarse con la madre biológica. Se trata de lugares, posiciones, no de personas de carne y hueso. Entonces, el lugar del padre lo puede ocupar cualquier figura de autoridad. Generalmente, cuando falta un padre, ese lugar en el complejo de Edipo lo ocupa el abuelo (tal es el caso de Sigfrido), pero también puede ser un tío (generalmente es un tío materno, hermano de la madre), el marido de la madre (padrastro o padre adoptivo), o una figura de autoridad (un profesor, el rey, etc), que son figuras paternas. Y el lugar de la madre puede ocuparlo cualquier figura materna, generalmente la hermana de la madre (una tía materna suele ser quien ocupa ese lugar), en éste caso Brunilda. En el momento de encontrar a Brunilda, Sigfrido invoca ahora en su miedo a la madre que no conoció y besa apasionada e instintivamente los labios de la mujer durmiente. Sigfrido se acuesta con su madre-tía y vence a su padre-abuelo, concretando así su destino edípico.

Este personaje comienza como un inocente, ingrato y cruel adolescente que resulta víctima impotente del poder del anillo. Le faltan la prudencia y el saber que dan la madurez. Sigfrido, héroe vencedor del dragón, humano, perece como víctima del odio y con su sacrificio precipita el final del mundo mítico y el comienzo del mundo ideal del futuro.

Sigfrido forjará la espada de Nothung y con ella vencerá al dragón Fafner conquistando el tesoro y el anillo.

SIGLINDA
Siglinde o Siglinda, hija de Wotan, welsunga, hermana gemela de Sigmundo.

De niña fue raptada por Hunding y padeció un matrimonio forzado con un enemigo. Ella además de esposa de Hunding, será la amante de Siegmund o Sigmundo y madre de Sigfrido. 

Sigmundo y Siglinda, gemelos separados al nacer, representan las dos “mitades” por fin reunidas en el encuentro del amor. Maravillada primero ante el descubrimiento del amor, trastornada a continuación en su angustia, la entrada de Sigmundo en su vida constituye la luz, el descubrimiento de que el amor es lo único que puede dar sentido a una existencia hasta ese momento apagada y desolada.

El leitmotiv de “la redención por amor” aparece por primera vez en “El anillo” en palabras de Siglinda. Ella es la heroína de Wagner que encarna con mayor sinceridad y autenticidad a la mujer enamorada.

VALQUIRIAS
Las valquirias o walquirias o walkyrias son nueve doncellas guerreras, hijas de Wotan y de Erda, amazonas que cabalgan en sus corceles.

Ellas son: Brünhilde o Brunilda, Ortlinde u Ortlinda, Gerhilde o Gerhilda, Grimgerde o Grimgerda, Rossweisse o Rossweissa, Schwertleite o Schwertleita, Helmwige o Helmwiga, Waltraute o Waltrauta y Sigrune o Sigruna.

Wotan las utiliza para la defensa violenta de su orden y de su castillo: son las vírgenes encargadas de transportar las almas de los héroes muertos caídos en combate a la gloria del Walhalla, valientes guerreros que servirán de guardaespaldas de la fortaleza de los dioses, defendido así por experto y aguerrido ejército.

Las valquirias participan de la naturaleza divina manifiesta en ellas por la virginidad y la inmortalidad. Las dos cualidades se hallan condicionadas la una a la otra, por eso Brunilda pierde ambas cuando Wotan la despoja de su inmortalidad y su sobrino Sigfrido de su virginidad.

WALTRAUTE
Es otra hija de Wotan y Erda y la hermana menor de Brunilda. Es la encargada de pedirle el anillo maldito a Brunilda para evitar la destrucción de los dioses.


Waltraute es quien acude a ver a Brunilda en feroz carrera desde el Walhalla para traer a su hermana las palabras de la claudicación que su padre ha pronunciado como en sueños. La famosa "cabalgata de las valquirias". Pero Waltraute implorará en vano y no logrará su cometido, debiendo retornar a la fortaleza condenada con las manos vacías.

WOTAN
Se trata del equivalente germano de Zeus o del dios romano Júpiter. Es un dios organizador pero no creador ni todopoderoso (como en el cristianismo o judaísmo) sino que es el soberano de todos los demás dioses.

Wotan es un dios ambicioso y vanidoso, mentiroso y tramposo. Representa el orgullo de raza, el poder y la autodeterminación total. Posee una gran firmeza de carácter, valor, arrogancia y voluntad. Es inteligente, audaz, intrépido, alto, rubio, hermoso, magnífico y grandioso.

Wotan ha engendrado múltiples retoños de muchas hembras distintas. Cuando se encarna en Wälse da origen a los welsungos, creando la estirpe de la cual nacerá Sigfrido.

El ciclo de El Anillo es la tragedia de Wotan. Es en Wotan en donde el conflicto entre amor y poder alcanza un significado representativo de toda la humanidad. Wotan es quien causa el hundimiento de su mundo, el ocaso de los dioses.

Wotan cometió el pecado original cuando, llegando al Fresno del Mundo, de cuya raíz emana la fuente que llena el pozo del conocimiento, entregó uno de sus ojos a cambio de poder beber de la Fuente de la Sabiduría (en la Biblia el pecado original para el judaísmo fue tomar el fruto del conocimiento y abandonar la naturaleza) y luego arrancó una rama del árbol, con la cual formó su lanza. Ambos actos son incompatibles con el orden natural y Wotan logró dominar lo natural. Wotan sometió de este modo a la diosa Naturaleza o Erda y tuvo hijas con ella.

Ese fue el primer paso de la humanidad para emanciparse de la naturaleza, cuando Wotan bebió de la fuente y tomó conciencia. Sin embargo, la pérdida de uno de sus ojos implicó también el perder la capacidad de ver dentro de sí mismo y comprender que él había cambiado. Al comienzo de la obra Wotan ya tiene un solo ojo.

El pecado original fue el conocimiento como en la biblia judía. El dios renunció a su ojo para acceder a la posesión del saber intelectual y del poder absoluto. Roto el equilibrio natural, inerme Erda, la voluntad de poder de Wotan lo elevó a activo señor del mundo. Wotan domina al mundo con la punta de su lanza. Wotan graba las leyes y contratos en su lanza, leyes y pactos que él mismo debería ser el encargado de hacer cumplir pero que sin embargo suele incumplir.

Su búsqueda de poder es incompatible con el amor. Su conflicto es que desea ambas cosas a la vez y no está dispuesto a renunciar a nada.

Cegado por la soberbia ofrece a los gigantes la diosa que simboliza el excelso sentimiento del amor como precio por el Walhalla, con el que pretende entronizarse por toda la eternidad, pero Wotan sabe que no podrá realizar sus ambiciones, es decir, ser poderoso en cuanto a sexo y poder.

Al final del anillo Wotan llegará a ser un decadente dios herido que aspira a la redención porque por más que se invente héroes a los que da vida para conservar sus pretensiones amorosas y su poder, Sigfrido, su nieto, le derrotará en un combate edípico trivial que le llevará hasta la muerte.

El régimen de Wotan conduce a una perpetua injusticia: él hace acuerdos, rompe promesas y hace trampa.

El personaje de Wotan evoluciona desde ser un dios joven, codicioso y arrogante, hasta ser un anciano sabio que desea el final del conflicto. Wotan no es más que El Caminante, viajero que asiste a su propia muerte. Esta metáfora de Wagner ilustra el concepto de pulsión de muerte freudiana, es decir, la vuelta al estado de inmovilidad.

El destino de todos los personajes depende de Wotan, no porque Wotan sea omnipotente y el mundo esté sometido a su capricho; sino en el sentido de que las luchas que presenciamos entre los hombres y la intervención que en ellas tienen las potencias sobrehumanas (Fricka, Brunilda), no son más que el reflejo de las luchas que se desarrollan en el alma del dios. Los hechos que se realizan fuera de su presencia han de considerarse también como actos de Wotan, puesto que fueron originados por él. Wotam perece por su propia voluntad de poder. 

El drama se inicia con el sueño de poder eterno de Wotan y termina con Wotan sentado en su trono observando el incendio del Walhalla y la muerte de los dioses.

Fuente: http://es.m.wikipedia.org/wiki/Anexo:Personajes_de_el_anillo_del_nibelungo

sábado, 12 de abril de 2014

El dragón y su relación con los eclipses

Los Nodos lunares: cabeza de dragón y cola de dragón

Los planetas y la Luna se mueven en planos muy cercanos a la eclíptica. La órbita del Sol (eclíptica) y la órbita de la Luna se cruzan en dos puntos. Estos puntos de intersección, que se encuentran en posiciones opuestas en el zodíaco, se llaman nodos lunares.



Durante su órbita de 28 días alrededor de la Tierra, la Luna cruza la órbita del Sol una vez en dirección de sur a norte. Este punto de intersección se llama Nodo Lunar Ascendente o Nodo Norte. Aproximadamente 14 días después se produce el cruce en dirección de norte a sur. Este punto se llama Nodo Lunar Descendente o Nodo Sur.

La Cabeza de Dragón y Cola de Dragón, correspondientes a los nodos lunares ascendente y descendente respectivamente, provienen del pensamiento mitológico de la Antigüedad. El hombre antiguo experimentaba con gran intensidad las profundas perturbaciones del orden cósmico que suponían los eclipses de Sol o de Luna. Cuando se producía un eclipse (como imagen mitológica) se decía que un dragón se tragaba el Sol o la Luna y luego los expulsaba de nuevo por la cola. Las personas que presenciaban un eclipse de Sol o de Luna tenían una gran experiencia espiritual. Aquí se encuentran también los orígenes de la astrología.

La línea que une los dos nodos lunares se denomina línea nodal. Los nodos lunares ya eran conocidos antiguamente como importantes elementos de interpretación puesto que están relacionados con los eclipses: cuando, en luna llena o en luna nueva, la Luna y el Sol están cerca de la línea nodal (como máximo a 9º ó 12º) se produce un eclipse.

Tabla de cálculo de los eclipses solares y lunares. Los antiguos mitos atribuían a estos fenómenos a un dragón que se traga los cuerpos celestes para escupirlos más tarde. Athanasius Kircher Ars magna lucis Amsterdam 1671

Stonehenge no fue sólo un calendario solar y lunar sino que también fue un lugar de culto religioso. En la parte más antigua de Stonehenge I, 2000 a.C., estaba formada por anillos externos con dos colinas, la “avenida” con varios megalitos y los “agujeros de Aubrey”. Esta disposición permitía la determinación de los equinoccios de primavera y otoño (día y noche de igual duración) y de los solsticios de verano e invierno (día más largo y día más corto). Además Stonehenge constituía un calendario de estaciones y adicionalmente permitía determinar todos los eclipses de Sol y de Luna con total exactitud de día y hora. 

El eje nodal como línea de desarrollo

Los dos nodos lunares: ascendente y el descendente, en oposición forman un eje nodal, que es muy importante a la hora de interpretar una carta astral, ya que los nodos nos muestran un camino: el Nodo Norte nos indica el futuro, y la dirección hacia la que la persona debe de ir para avanzar en su desarrollo. Sin embargo el Nodo Sur (que representa la cola del dragón), muestra el camino del pasado, un punto al que se puede volver, pero no para quedarse si se quiere seguir avanzando. Por lo tanto, la línea nodal indica tanto lo que es bueno como lo que es malo para la persona; por un lado muestra lo que nos conduce hacia el desarrollo, y por señala lo que lo impide. No se trata de una valoración de bueno o malo en sentido ético o social, sino de una valoración que sólo tiene validez para cada uno, mostrando de una manera objetiva qué es lo adecuado y qué no es lo adecuado para cada persona en su progreso y perfeccionamiento espiritual. La línea nodal es como una voz que en todo momento recuerda si estamos en el lado correcto o en el lado erróneo. Por eso la línea nodal tiene tanta importancia.

Cuanto más se reprima el yo lunar, más se pondrá de manifiesto nuestra inmadurez en el plano de las vivencias psíquicas. Así pues, una represión del principio lunar debido al despertar del yo solar (entre los 20 y los 36 años), nos puede indicar que el yo emocional (la Luna), permanece en estado infantil o que presenta rasgos infantiles. 

Una paráfrasis de “La Melancolía” de Durero. Es posible que la cabeza de ave este inspirada en la representación del dragón lunar. W. Blake, Jerusalén 1804-1820

Blake se sentía atraído por la luna, ya que su horóscopo tenía ascendente de Cáncer, signo regido por la luna. Por ese motivo, el número 28 (Blake también nació un 28 de noviembre), correspondiente al ciclo lunar, tiene una importancia primordial en su mito de «Jerusalén»: esta cifra simboliza la superación de las ideas recibidas a través del acto de creación libre, cuando las musas de la inspiración se bañan en los rayos de la imaginación.

El dragón y nuestra sombra

En Psicología Astrológica se interpreta el horóscopo del Nodo Lunar como la suma de las experiencias de las distintas vidas de nuestro proceso de evolución, como potencial y como tesoro de vivencias. Trabajar con el horóscopo del Nodo Lunar ayuda a integrar nuestra “sombra”. Esto es muy beneficioso, dado que la sombra contiene potencialidades desconocidas por nosotros, que podemos emplear como capacidades. 

Por muy difícil que nos parezca, debemos aprender a amar a nuestra sombra, y esto es una cuestión de conciencia (ver: Como identificar nuestra sombra para poder integrarla)

"La sombra representa cualidades y atributos desconocidos o poco conocidos del ego tanto individuales como colectivos. Cuando queremos ver nuestra propia sombra nos damos cuenta (muchas veces con vergüenza) de cualidades e impulsos que negamos en nosotros mismos, pero que puedo ver claramente en otras personas." C.G.Jung.

Según Assaglioli, creador de la Psicosístesis, siempre que nos posicionamos en un extremo estamos negando el otro. El opuesto que negamos no se puede expresar, y de alguna manera va a buscar nuestro reconocimiento convirtiéndose en nuestra sombra.

Según la psicología profunda, todo lo que no soportamos de los demás forma parte de nosotros, sólo que es la parte reprimida. Proyectamos continuamente en los demás todo lo que no vivimos, hasta que finalmente llegamos a enfrentarnos con ello. Este enfrentamiento consciente sirve para llevar a cabo la integración de la sombra. Al darnos cuenta que nuestras circunstancias externas están siendo creadas por nuestro interior, vamos avanzando hacia el desarrollo de nuestro potencial creativo, lo que nos permitirá ser cada vez más dueños de nuestro destino.

Importancia de los eclipses a nivel psíquico

El Sol y la Luna son las dos luminarias más importantes de nuestro cielo, a nivel psíquico simbolizan respectivamente la luz de nuestra consciencia y la sombra de nuestra psique. 

Un eclipse de luna como el que tendremos el próximo martes, facilitará que se active la memoria inconsciente negativa y positiva alojada en nuestra psiquis. Esto ocurrirá no solo a nivel individual, sino también a nivel de colectivo humano. Este acontecimiento nos traerá una gran oportunidad para profundizar en nuestra sombra y poder transmutarla. Sin embargo, si perturbados por lo que nuestra sombra nos desvela, no somos capaces de iluminarla con la luz de nuestra conciencia, habremos perdido la oportunidad de cambiar nuestro universo. Por muy doloroso que sea, lo único que podemos hacer para transformar el mundo, es reconocer que el origen de nuestra experiencia, sólo se puede encontrar en nuestro interior. 

La palabra eclipse significa ocultar, que es lo contrario de revelar. La palabra “Apocalipsis” procede de la palabra griega “apocalupsis” cuyo significado “revelación" o "revelar lo ocultado". Se puede decir que los tiempos que vivimos son apocalípticos, esto significa que la luz está iluminando nuestra oscuridad. El “velo de Isis” se levanta, y ahora es el momento de reconocer nuestra responsabilidad en la co-creación del mundo. Nuestra experiencia colectiva solo podrá ser transformada cuando nos demos cuenta que todas las experiencias externas, son manifestaciones de procesos que están aconteciendo en lo más profundo de nuestro interior. La psique interior y el mundo exterior son interdependientes el uno del otro, lo que nuestro mundo exterior refleja es solo un espejo de nuestro mundo interior, y si queremos crear un universo más armónico lo único que tenemos que hacer es reconocer lo que el universo nos desvela. 

Jung dijo: “Ya es hora que la humanidad tome conocimiento de la naturaleza de la psique, ya que es cada vez más evidente que el mayor peligro que amenaza al hombre proviene de su propia psique y por lo tanto de esa parte del mundo empírico que menos conocemos.”

Cuando estamos disociados de nuestra psique, la psique se disocia de sí misma y una parte de nosotros se proyecta fuera, de esta manera soñamos inconscientemente, creando nuestro propio universo perceptivo y evidenciando con más fuerza esta disociación psíquica. Pero el mundo exterior y la psiquis interior no pueden estar separados, ya que conforman una unidad que no puede ser dividida. 

Carl Jung decía: '"Quien mira hacia afuera, sueña. Quien mira hacia adentro, despierta" 

Cuando no queremos reconocer nuestra responsabilidad en la co-creación del mundo, jugamos a ser víctimas de nuestras circunstancias externas, de esta manera proyectamos hacia fuera nuestra propia oscuridad, y sin darnos cuenta perpetramos el abuso que queremos evitar. La victima cede el poder a una autoridad externa, desconectándose de su propia psique, que es la verdadera fuente de su poder. Cuando ocurre esta disociación, el proceso se revela de forma colectiva en el mundo en forma de violencia, guerras, delincuencia, sufrimiento, escasez y locura. La proyección de la sombra es el reflejo de la violencia interna contenida y generada por no abrazar nuestra propia oscuridad.

La oscuridad que se está manifestando en nuestro mundo o bien continuará generando sufrimiento y la autodestrucción o se desviará hacia una expansión de la consciencia. La humanidad como especie consciente, se acerca muy rápidamente hacia este horizonte de acontecimientos.  La oscuridad que se está revelando en el mundo es una señal de que la luz es cada vez más potente, al igual que la sombra del mediodía, cuando el sol más ilumina, refleja las sombras más oscuras.

Bibliografía
Alquimia y Mística - Alexander Roob - TASCHEN
Astrología del Nodo Lunar – Bruno y Louise Huber - Ed. API

viernes, 7 de marzo de 2014

La importancia de los arquetipos en nuestra vida

“Una vez que te das cuenta que el camino es la meta y que siempre estás en el camino, no para alcanzar una meta, sino para gozar de su belleza y sabiduría, la vida deja de ser una tarea y se torna natural y simple, se convierte en éxtasis… “ Nisargadatta

Uno de los enfoques más importantes del viaje hacia el autoconocimiento es el viaje interior, este viaje es denominado arquetípicamente como “Viaje del Héroe”. Todos estamos en ese viaje, aunque muchos no son conscientes de ello. Como ya he escrito en otra entrada, el dharma más alto del Ser humano es conocerse a Sí Mismo , y no ser conscientes de ello, implica seguir repitiendo las mismas situaciones, circunstancias o relaciones, hasta que reconozcamos nuestra trascendencia.

El conocido mitólogo y escritor Joseph Campbell, nos expone en su libro “El Héroe de las Mil Caras, esta metáfora de transformación personal. Campbell popularizó con este libro, la importancia de las mitologías y leyendas universales, y las relacionó con el héroe que todos llevamos en nuestro interior. Todo el arte aportado por la humanidad a lo largo de la historia conocida, todas las historias que has oído, y películas que has visto, están basados en los arquetipos universales, inscritos en el inconsciente individual y colectivo de la humanidad. 

Cuando abandonamos nuestra zona de confort, cuando empezamos a hacer las cosas de diferente manera, cuando dejamos atrás la seguridad y los apegos del ego, emprendemos el "Viaje del Héroe". Este viaje nunca termina, en ocasiones, nos quedamos atrapados en la zona de comodidad, que representa lo que hacemos siempre de la misma manera, que es lo cómodo porque lo difícil es cambiar. Pero inevitablemente, en algún momento de nuestra existencia, cualquier circunstancia o experiencia de la vida, nos pondrá de nuevo en el camino.



El ego puede incitarnos a abandonar la zona de confort para transitar caminos que no nos corresponden, o también puede aferrarse tanto a la seguridad de lo conocido, que nos mantiene esclavos de nuestro propio destino. Por esto, hay que distinguir entre el viaje del héroe interior, y el viaje que el ego se empeña en recorrer, pues muchas veces, hay una gran contradicción, entre lo que mi alma requiriere de mi, y lo que mi ego me demanda. El ego es necesario, pero su verdadera función, es trabajar en armonía con lo que nuestro Yo más profundo necesita. Solo cuando hay paz interior, se tiene la certeza de que ese viaje se está llevando a cabo, y para eso hay que tener una gran valentía, que requiere coherencia entre lo que pensamos, sentimos, y como actuamos. 

El apego es el virus principal que contagia a nuestro ego. Todos los arquetipos que conocemos caen en algún momento presos del apego. El apego es la parte negativa del deseo. Estar en este mundo implica tener deseos, todos tenemos deseos, deseamos cosas y al obtenerlas nos sentimos satisfechos, pero si no las obtenemos, no pasa nada. Pero, hay una clase de deseos, que el hecho de no obtenerlos, nos hace sentirnos incompletos y tristes, a estos deseos los denominamos apegos. El Yo desprovisto de ego, siempre actúa a través de nosotros para el bien de todos, no para su satisfacción propia.

Las personas que llevan vidas comunes, todavía no han establecido el contacto místico con su arquetipo, pero las semillas están latentes en el interior de cada uno. Así como las semillas de un peral solo dan peras, ya que no podemos pretender que un peral se convierta en un olmo, o que un olmo de peras. Así también, en nuestro interior, están las semillas del destino último de nuestra alma. Los personajes que representan el arquetipo inscrito en el alma individual, tienen un propósito muy claro, y una intención muy definida; son divinos o diabólicos, sagrados o profanos, santos o pecadores, aventureros, sabios, buscadores, rescatadores, objetos de amor, redentores… Todos, expresiones vivientes del inconsciente colectivo. 

El gran plan que organiza nuestros destinos tiene que ver con esta búsqueda mítica. El tiempo que vivamos aquí, el alma individual, no alcanzará la plenitud, hasta que no cumpla esta búsqueda. Dentro de cada ser humano, existe un dios o una diosa en estado latente, que desea nacer. Cada ser humano está en sintonía con dos o tres arquetipos, que pueden desarrollarse a lo largo de la vida. Cada uno está programado en el nivel del alma para representar o modelar estas características arquetípicas. 

"Así cómo toda planta crece de una semilla, y deviene al fin un roble, así el hombre se convierte en lo ha nacido para ser, y debería llegar allí, pero la mayoría queda atascada..." Jung

Cuando negamos el hecho de vivir los arquetipos de nuestro interior, los proyectamos hacia el exterior. Es muy típico buscar arquetipos simbólicos en las celebridades. El problema es cuando hay algún tipo de admiración excesiva u obsesiva, ya que se tiende a idealizar al personaje, y al poner el poder y la atención en el personaje exterior, se lo quitamos al interior. Esto es muy propio de los fans histéricos de actores o cantantes y de los “hinchas” simpatizantes de los equipos de fútbol .. Poner nuestro poder en el otro, le puede crear fama y dinero, pero normalmente, estos personajes, tienden a engordar también el ego. Esto, a la larga, no favorece ni al personaje ni al que le ofrece su poder de manera incondicional. Uno puede perder su alma ahogado por su ego, el otro pierde su poder convirtiéndose en una mediocridad. Las multitudes siempre se alimentan de "epidemias psíquicas", proyectando hacia el exterior, de manera inconsciente, todos los egregores del inconsciente colectivo. Nada de esto es útil cuando exploras la naturaleza individual de tu alma. 

En las películas míticas, como “La Guerra de las Galaxias”, se pueden ver muchos de los arquetipos básicos. Este tipo de película nunca pasa de moda, porque la historia que nos cuenta es la típica historia de los héroes míticos. Estos héroes nos atraen porque es de lo que están hechos nuestros sueños. Luke es la expresión del arquetipo del aventurero. La princesa Leia es como Artemisa, la cazadora independiente y protectora. Han Solo, es el pícaro y seductor. Anakin Skywalker, el que explora su lado oscuro. Yoda, es el sabio y el guardián del conocimiento. 

"El hombre siempre ha vivido en el mito, y ahora creemos que podemos nacer sin mitos y sin historia. Eso es una mutilación del ser humano"
Jung

Cuando deseamos lo que no nos corresponde, nuestras intenciones no se realizan, al no haber concordancia con las intenciones del Universo. A veces, los que nos alejan de nuestros anhelos más profundos, es nuestra familia o amigos, con sus buenas intenciones, al aconsejarnos lo que no está en nuestro plan. Otras veces, quien nos aparta de nuestras intenciones es la sociedad, que nos insta a comprar cosas que no necesitamos realmente, convirtiéndonos en esclavos consumistas. A veces son otros objetivos, como un título universitario, un buen matrimonio, un buen status, un buen puesto de trabajo, o un buen salario… Todos estos objetivos, pueden ser seductores, pero si no nos pertenecen, nos alejan de nuestro verdadero anhelo interior. Hay que ser muy honesto para emprender el camino de la búsqueda interior. Pregúntate: ¿Quién eres?, ¿Qué quieres?, ¿Cuál es el propósito de tu vida? En el nivel más profundo, estas preguntas se refieren al alma. 

Como se desarrolla el viaje hacia nuestros arquetipos interiores

El  libro de Joseph Campbell El Héroe de las Mil Caras, nos describe este viaje de la siguiente manera.

 “… El héroe mitológico abandona su choza o castillo, es atraído, llevado o avanza voluntariamente hacia el umbral de la aventura. Allí encuentra la presencia de una sombra que cuida el paso. El héroe puede derrotar o conciliar con esta fuerza y entrar vivo al reino de la oscuridad (batalla con el hermano, batalla con el dragón, ofertorio, encantamiento), o puede ser muerto por el oponente y descender a la muerte (desmembramiento, crucifixión). Detrás del umbral, después, el héroe avanza a través de un mundo de fuerzas poco familiares y sin embargo extrañamente íntimas, algunas de las cuales lo amenazan peligrosamente (pruebas), otras le dan una ayuda mágica (auxiliares). Cuando llega al nadir del periplo mitológico, pasa por una prueba suprema y recibe su recompensa. El triunfo puede ser representado como la unión sexual del héroe y la diosa madre del mundo (matrimonio sagrado), el reconocimiento del padre-creador (concordia con el padre), su propia divinización (apoteosis) o también, si las fuerzas le han permanecido hostiles, el robo del don que ha venido a ganar (robo de su desposada, robo del fuego), intrínsecamente es la expansión de la conciencia y por ende del ser (iluminación, transfiguración, libertad). El trabajo final es el del regreso. Si las fuerzas han bendecido al héroe, ahora éste se mueve bajo su protección (emisario); si no huye y es perseguido (huida con transformación, huida con obstáculos). En el umbral del retorno, las fuerzas trascendentales deben permanecer atrás; el héroe vuelve  a emerger del reino de la congoja (retorno, resurrección). El bien que trae restaura al mundo (elixir)."


Este viaje se realiza en dos fases, la diurna y la nocturna. Estas dos fases se relacionan con los arquetipos de la luz y la oscuridad.

El viaje diurno o solar, se realiza a través de la luz de la conciencia. Simbolizado por el sol, lo masculino, lo activo, el padre, el Yang…
El viaje nocturno o lunar, se realiza trabajando sobre la propia sombra, el inconsciente. Simbolizado por la luna, lo femenino, lo receptivo, la madre, el Yin…

Arquetipos Junguianos

La Doctora Carol S. Pearson, después de una investigación profunda sobre los Arquetipos Jungianos, los dividió en
12 arquetipos básicos, a su vez subdivididos en tres etapas, que se desarrollarán a lo largo de la vida de una persona:

1. Preparación para la Travesía: Arquetipos del Inocente, Huérfano, Guerrero y Bienhechor.
2. La travesía en sí: Arquetipos del Buscador, Amante, Destructor, Creador.
3. El Retorno: Arquetipos del Gobernante, Sabio, Mago y Bufón.

Arquetipos del Tarot

El Tarot nos muestra una sabiduría muy antigua y arcana. La palabra arcano, significa secreto, recóndito y reservado. En mi opinión, todos los juegos de mesa que han llegado a nuestros días, tienen un origen arcano, como el juego las cartas (basadas en el Tarot) o el juego de la Oca…

En los Arcanos Mayores del Tarot de Marsella, podemos ver 22 arquetipos básicos. El 22 es un número que contiene una vibración maestra, que según el Tarot, es adquirida por todos los seres, que se atreven a experimentar los 22 arquetipos presentes en los Arcanos Mayores.

En estas dos filas podemos apreciar los  dos viajes que la conciencia realiza hasta llegar a su origen. 


El primer Arcano es el Loco, que no tiene número, es el comodín, el comienzo del viaje. Hay que estar un poco loco para recorrerlo.

La primera fila se refiere al desarrollo del Ego: Desde el Arcano I; El Ilusionista, hasta el Arcano IX; El Ermitaño.

La segunda fila se refiere al contacto con nuestra sombra: Desde el Arcano X; La Ruleta de la Fortuna, hasta el Arcano XVIII; La Luna.

Quienes han experimentado los dos viajes (la luz y la oscuridad), llegan al tema final de las cartas XIX a XXI que representan:


XIX El Sol: El retorno a la luz.
XX El Juicio: El misterio de la transformación.
XXI El Mundo: El paraíso recuperado.

Arquetipos planetarios

En la Psicología Astrológica, los arquetipos planetarios se dividen en tres columnas. En la columna de la derecha, se colocan los planetas femeninos, orientados hacia lo receptivo, en la del medio, se colocan los planetas neutros, correspondiente a la unión de lo femenino y masculino, y en la  izquierda, se colocan los planetas masculinos, orientados a la acción.


En la parte inferior de la fila, se encuentran los planetas instrumentales, representando los instintos, encargados de la conservación de la vida y de la especie.
Venus: Principio receptivo. Temperamento: Agua. Sentido: Gusto. 
Marte: Principio activo. Temperamento: Fuego. Sentido: Olfato.
Mercurio: Comunicación, Lenguaje. Temperamento: Aire. Sentido: Oído.
Júpiter: Plenitud y éxito. Optimismo. Percepción. Temperamento: Tierra. Sentido: Vista.

En el centro de las filas horizontales, coloreados de naranja, están los arquetipos planetarios correspondientes a la personalidad.
Saturno: El nivel físico, el cuerpo, lo biológico. La madre.
La Luna: La psique, los sentimientos, las emociones. El niño.
El Sol: La mente, el intelecto, el pensamiento. El padre.

En la parte superior de la fila, se encuentran los planetas espirituales. 
Urano: La originalidad y avance. La telepatía. Trasgrede los límites.
Neptuno: El principio de Amor superior. Clarividencia. Amor incondicional.
Plutón: La voluntad espiritual. Telekinesia. Penetra en el núcleo de todo.


Cristo representado en el centro de la rueda del zodiaco como el sol. 
Manuscrito del siglo XI. Biblioteca Nacional de París. 

Para terminar, me gustaría compartir en el blog, este vídeo realizado por la Escuela Huber sobre el simbolismo del zodíaco en la última cena de Leonardo da Vinci. ¡Espero que os guste!:

http://www.youtube.com/playlist?list=FLUExvaoy-xVdjd-rxU1ASIg

Bibliografía:
ARQUETIPOS NEO-JUNGUIANOS DE CAROL S. PEARSON
Joseph Campbell El Héroe de las Mil Caras
Los planetas órganos de función. Michael Huber. API Ediciones