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jueves, 17 de diciembre de 2015

TANTRA ESPIRITUALIDAD Y SEXO

Si tienes éxito en la lucha, en suprimir la ira, te convertirás en un «muerto»; no tendrás ira porque la habrás suprimido, pero tampoco tendrás compasión, porque solamente la ira se puede transformar en compasión.

Si tienes éxito en la supresión —lo cual es imposible— no tendrás deseo sexual, pero tampoco podrás amar, porque aniquilando el sexo, aniquilarás la energía que crece en el amor. Vivirás sin sexo, pero también vivirás sin amor, y todo el esfuerzo habrá sido en vano, porque sin amor no hay divinidad, ni liberación, ni libertad.

El Tantra dice que estas energías tienen que ser transformadas. Si estás en contra de lo terreno, entonces no hay posibilidad para el nirvana, porque es precisamente lo terreno lo que ha de ser transformado en el nirvana. En ese caso, irás en contra de las energías básicas que son la fuente en sí. La alquimia del Tantra dice: no luches, sé amigable con todas las energías que te han sido dadas; recíbelas amistosamente. Siéntete agradecido por tu ira, por tu sexo, por tu avidez. Siente agradecimiento porque son fuentes ocultas y pueden ser transformadas, pueden abrirse. Cuando el sexo se transforma, se vuelve amor. El veneno se disuelve, lo feo desaparece.

La semilla es fea, pero cuando cobra vida, cuando brota y florece, entonces hay belleza. No deseches la semilla, porque haciéndolo estás desechando las flores que contiene. Todavía no han florecido, no se han manifestado —por eso no las puedes ver—, pero están ahí. Aprovecha la semilla, así podrás florecer. Aceptación, profunda sensibilidad, entendimiento y consciencia —entonces puedes permitirte ser indulgente. 

(...) Por ejemplo, el Tantra ha desarrollado muchas técnicas para transformar la energía sexual: aborda el acto sexual como si entrases en un templo divino, como si fuera una plegaria o una meditación; siente lo sagrado que ello contiene. Por eso, en Khajuraho, en Puri y en Konarak, cada templo tiene esculturas maithun. Las esculturas de actos sexuales en los muros del templo parecen ilógicas, especialmente para el cristianismo, el islam, el jainismo. Parece inconcebible, contradictorio, que estos templos tengan imágenes maithun. En el exterior de los templos de Khajuraho hay imágenes de todos los actos sexuales posibles. ¿Por qué? Para nuestra mente esas imágenes no tienen ca- bida en un templo. El cristianismo no puede concebir una iglesia con las imágenes de Khajuraho. ¡Imposible!




Los hindúes contemporáneos también sienten remordimientos, porque su mente la ha creado el cristianismo. Son «hindúes- cristianos», y son peores —porque ser cristiano es bueno, pero ser un hindú-cristiano es simplemente una rareza. Sienten remordimientos. Un líder hindú, Purshottamdas Tandan, propuso destruir esos templos. «¡No forman parte de nuestra cultura!» Realmente no forman parte de nosotros, porque el Tantra no forma parte de nuestros corazones desde hace siglos; no ha sido la corriente predominante. El Yoga sí lo ha sido, y para él, Khajuraho es inconcebible: debe ser destruido.

El Tantra dice: aborda el acto sexual como si entrases en un templo sagrado; por eso sus templos sagrados contienen imágenes de actos sexuales. Para que en tu mente permanezcan asociados y sientas que entre lo terreno y lo divino no hay conflicto, que son una unidad. No se contradicen, son polos opuestos que se ayudan mutuamente. Y pueden existir únicamente debido a esta polaridad; si ésta desaparece, se pierde todo este mundo. Así que percibe la profunda unidad subyacente; no percibas sólo los polos opuestos, sino el interior subyacente que los hace uno.

Para el Tantra, todo es sagrado. Recuerda: para el Tantra todo es sagrado, nada es profano Entiéndelo de esta forma: para una persona no religiosa, todo es profano. Para la persona supuestamente religiosa, algunas cosas son sagradas y otras profanas. Para el Tantra, todo es sagrado.

(...) Mira a Shiva y a su consorte Devi. ¡Míralos! No parecen dos: son uno. La unidad es tan profunda que de ella se ha hecho un símbolo. Todos hemos visto un Shivalinga; es un símbolo fálico: el órgano sexual de Shiva. Pero no está solo, está sobre la vagina de Devi; los hindúes de esa época eran muy atrevidos. Ahora, cuando vemos un Shivalinga, nunca lo recordamos como un símbolo fálico. Lo hemos olvidado; hemos intentado olvidarlo completamente.

Jung cuenta en sus memorias un bello y divertido incidente:

Cuando viajó a la India visitó Konarak, y en el templo de Konarak hay muchos Shivalingas, muchos símbolos fálicos. El pandit que le guiaba en la visita del templo le iba explicando todo excepto lo relacionado con los Shivalingas; pero había tantos que era difícil evitarlos. Jung se daba cuenta de ello, y para bromear le preguntaba una y otra vez al pandit: «¿Esto qué es?». Hasta que por fin el pandit le susurró al oído: «No me lo pregunte más, ya se lo explicaré después, es algo muy privado». Jung debió reírse por dentro de cómo son los hindúes modernos.

Cuando salieron del templo el pandit se le acercó y le dijo: «No es correcto hacer esa clase de preguntas en público. Se lo contaré... es un secreto». Y le susurró al oído: «Son nuestras partes privadas».

Cuando Jung regresó, conoció a un célebre erudito en filosofía y mitología oriental, Heinrich Zimmer, y le contó la anécdota. Zimmer fue una de las mentes más agraciadas a la hora de penetrar en el pensamiento indio; amaba la India y sus formas de pensamiento —el enfoque místico oriental ilógico de la vida. Cuando Zimmer oyó la anécdota de Jung se rió y dijo: «Esto merece un replanteamiento. Siempre he oído comentarios acerca de los indios notorios (Buda, Krishna, Mahavira), pero lo que me relatas no dice nada acerca de los indios notorios, sino acerca de los indios». 

El amor, para Shiva, es la gran puerta. Y para él el sexo no es algo condenable; es la semilla, y el amor, su florecimiento. Si condenas la semilla, condenas la flor. El sexo puede volverse amor; si nunca se transforma en amor es porque está lisiado. Condena la alteración, no el sexo. El amor debe florecer; el sexo debe convertirse en amor. Si no evoluciona, no es un fallo del sexo; es tu fallo.

El sexo no debe permanecer como tal —ésa es la enseñanza del Tantra—, debe transformarse en amor; y éste, no debe permanecer amor, debe transformarse en luz, en una experiencia meditativa, en la suprema experiencia mística. ¿Cómo transformar el amor? Sé el «acto» y olvida el «actor». Cuando ames, sé amor, simplemente amor. Entonces no es tu amor, ni el mío, ni el de ningún otro: es simplemente amor. Cuando no estás ahí, estás en manos de una fuente suprema, de una corriente, estás enamorado. No eres tú el que está enamorado; es el amor el que te ha engullido, tú has desaparecido. Te has convertido en una energía que fluye.

D.H. Lawrence, una de las mentes más creativas de su época, fue, a sabiendas o no, un adepto del Tantra. En Occi- dente fue totalmente condenado, y se prohibieron sus libros. Fue procesado judicialmente por decir que la energía sexual es la única energía, que si la condenas y la reprimes estás actuando en contra del universo y nunca serás capaz de conocer el supremo florecimiento de esta fuerza.

Cuando ésta se suprime se vuelve funesta. Es un círculo vicioso: los sacerdotes, los moralistas —la llamada gente religiosa—, los papas, shankaracharyas y otros que condenan el sexo dicen que éste es perverso. Cuando lo suprimes se vuelve perverso; por eso dicen: «Lo que estáis haciendo es perverso y vosotros lo sabéis».

Pero el sexo no es perverso, son los sacerdotes quienes lo han vuelto así. Pervirtiéndolo demuestran que tienen razón; y una vez pervertido, se vuelve cada vez más y más deplorable.

El sexo es una energía inocente, la vida fluyendo dentro de ti, la existencia viva en ti. No la mutiles; permítela que se eleve. El sexo debe volverse amor. ¿Cuál es la diferencia? Cuando tu mente es sexual estás explotando al otro, que es entonces nada más que un instrumento para usar y tirar; cuando el sexo se vuelve amor, el otro no es un instrumento, no es explotado. El otro no es realmente el otro. Cuando amas, no estás centrado en ti mismo. Al contrario: el otro se vuelve significativo, único. 

No lo estás explotando, no. Al contrario, ambos os unís en una profunda experiencia. Sois compañeros en esa vivencia, no un explotador y un explotado. Os estáis ayudando el uno al otro a entrar en un mundo diferente, de amor. El sexo es explotación. El amor es avanzar juntos hacia un mundo diferente.

Si este acercamiento no es momentáneo; si se vuelve meditativo; si puedes olvidarte de ti mismo completamente, el amado y la amada desaparecen, y sólo queda el amor fluyendo. Shiva dice: «La vida eterna es tuya». 

OSHO
Fragmento del TANTRA ESPIRITUALIDAD Y SEXO

martes, 30 de diciembre de 2014

La leyenda japonesa del hilo rojo del destino

Los japoneses tienen la creencia de que las personas predestinadas a conocerse se encuentran unidas por un hilo rojo atado a los dedos meñiques.

En Japón el dedo meñique tiene un significado vinculante. Cuando los japoneses hablan de dos personas mientras levantan el meñique, significa que hay un vínculo entre ellas. En esta cultura, el dedo meñique se relaciona con las promesas de dos personas que los unen, de esta manera se considera la promesa como vinculante, y la idea es que la persona que rompe la promesa debe cortarse el dedo meñique, así entre los miembros de la yakuza japonesa, el castigo por romper ciertas reglas es cortar parte de las falanges del dedo meñique.



Llevar un anillo en el dedo meñique posee un significado simbólico. El dedo meñique es el dedo de las relaciones, y por lo tanto llevar un anillo en él es indicación de que uno es abierto y cariñoso.

Según la quirología, el meñique es el segundo dedo más importante después del pulgar ya que expresa todas las relaciones emotivas no cubiertas por el anular (el dedo del matrimonio); las relaciones con los demás, las relaciones familiares, y sobre todo las relaciones sexuales... Simbólicamente esto es así porque la arteria ulnar conecta el corazón con el dedo meñique. Al estar unidos por esa arteria, se comenzó a decir que los hilos rojos del destino unían los meñiques con los corazones, simbolizando la unión por los sentimientos. 

La historia básicamente nos cuenta que entre dos o más personas que están destinadas a tener un lazo afectivo existe un «hilo rojo», que esta con ellas desde su nacimiento, independientemente del momento de sus vidas en el que estas personas vayan a encontrarse y entablar una relación. Este hilo no puede romperse en ningún caso, aunque a veces pueda estar más o menos tenso, y esta tensión o unión es siempre una muestra del vínculo que existe entre ellas.

HISTORIA

Una de las leyendas sobre este hilo rojo cuenta que un anciano que vive en la luna, sale cada noche y busca entre las almas aquellas que están predestinadas a unirse en la tierra, y cuando las encuentra las ata con un hilo rojo para que no se pierdan.

Pero la leyenda más popular y la que se recita en casi todos los hogares japoneses a los niños y jóvenes es esta: 

Hace mucho tiempo, un emperador se entero de que en una de las provincias de su reino vivía una bruja muy poderosa que tenia la capacidad de poder ver el hilo rojo del destino y la mando traer ante su presencia. 

Cuando la bruja llegó, el emperador le ordeno que buscara el otro extremo del hilo que llevaba atado al meñique y lo llevara ante la que seria su esposa; la bruja accedió a esta petición y comenzó a seguir y seguir el hilo. Esta búsqueda los llevo hasta un mercado en donde una pobre campesina con una bebe en los brazos ofrecía sus productos. 

Al llegar hasta donde estaba esta campesina, se detuvo frente a ella y la invito a ponerse de pie e hizo que el joven emperador se acercara y le dijo : “Aquí termina tu hilo” , pero al escuchar esto , el emperador enfureció creyendo que era una burla de la bruja , empujo a la campesina que aun llevaba a su pequeña bebe en los brazos y la hizo caer haciendo que la bebe se hiciera una gran herida en la frente , ordeno a sus guardias que detuvieran a la bruja y le cortaran la cabeza. 

Muchos años después, llego el momento en que este emperador debía casarse y su corte le recomendó que lo mejor era que desposara a la hija de un general muy poderoso. Aceptó y llegó el día de la boda y el momento de ver por primera vez la cara de su esposa, la cual entro al templo con un hermoso vestido y un velo que la cubría totalmente. 

Al levantarle el velo vio por primera vez que este hermoso rostro …. …. …. …. tenía una cicatriz muy peculiar en la frente. “ 

Una cicatriz que él mismo había provocado al no ver al destino que había pasado frente a él y también nos muestra como los amores destinados son eso, no podemos escapar de la persona que nació para amarnos.

Se sabe que todas las leyendas contienen una verdad oculta y una enseñanza profunda... Y esta leyenda puede resultar algo cursi, una historia al hilo del romanticismo más pastelero, sin embargo resume muy bien las intrincadas casualidades que el destino nos presenta cuando conocemos a ciertas personas que han formado parte importante de nuestras vidas, y como llegaron a ella,  aparentemente en circunstancias que podríamos tildar de casuales pero en realidad son causales (causa -efecto)

El destino relacionado con la teoría de la causalidad , nos dice que no hay nada que  exista por azar, al igual que nada se crea de la nada. Todo tiene una causa, y si tiene una causa estaba predestinado a existir desde el momento en que la causa surgió. La inmensa cantidad de causas que existen en el universo creado es inmensa,por lo que es imposible conocerlas todas y enlazarlas entre sí, por eso el destino se escapa a nuestra comprensión....

Según el diccionario el destino, fátum, hado o sino, es el poder sobrenatural inevitable e ineludible que, según se cree, guía la vida humana y la de cualquier ser a un fin no escogido, de forma necesaria y fatal, en forma opuesta a la del libre albedrío o libertad.

En las religiones occidentales y orientales, han relacionado el destino con la predestinación, desde el tao del confucianismo al karma del hinduismo o a la católica Providencia, siempre se deja un margen a la libertad del hombre, siempre y cuando acepte la parte inamovible de su predestinación. En todo caso, la liberación ocurre cuando aprendemos la aceptación, en el Tao nos dejamos fluir, en el hinduismo, si aceptamos nuestro karma podemos convertirlo en darma y la iglesia nos hace la promesa de la vida eterna cuando somos capaces de sobrellevar nuestra "cruz", que no es otra cosa que nuestro aprendizaje vital... La libertad siempre está en la manera en que aceptamos ese destino...


El significado del hilo del destino

El hilo del destino no sólo aparece en esta inspiradora leyenda japonesa, en la mitología griega, las Moiras eran las personificaciones del destino, que hilaban la hebra de la vida para los hombres desde su nacimiento hasta su muerte. 

Los griegos establecieron que las Moiras eran tres:

Cloto (hilandera en griego), que hilaba la hebra de vida con una rueca y un huso, originalmente invocada en el noveno mes de gestación.

Láquesis (la que echa a suertes), que medía con su vara la longitud del hilo de la vida. 

Átropos (‘inexorable’ o ‘inevitable’), cuya misión era cortar el hilo de la vida, eligiendo la forma en que moría cada hombre, seccionando la hebra con sus «detestables tijeras» cuando llegaba la hora. 

El agua y la sangre, que simbolizan las emociones, son líquidos vitales imprescindibles para la vida. la sangre es el líquido que recorre nuestro cuerpo aportando la vitalidad y la vida, así como los ríos surcan nuestro planeta fertilizando las tierras que riega.

El color rojo simboliza la energía vital y la pasión, así el símbolo del corazón rojo es el más utilizado por los enamorados.

El corazón rige las emociones, y el cerebro los pensamientos, y es muy importante que ambos estén en sintonía para tomar buenas decisiones. La misión de los pensamientos, es crear las circunstancias de las decisiones tomadas a partir de dos emociones básicas: el miedo o el amor... 

En el corazón reside el alma, y en el alma se acumulan las experiencias emocionales de nuestra vida. El alma esta ávida de experiencias emocionales, y esto es porque el alma se expresa a través de las emociones 

"Lo que sabe el alma muchas veces es desconocido por el hombre que tiene el alma, porque somos infinitamente más de lo que pensamos" Khalil Gibran

Según la leyenda, ese hilo que nos une nunca se puede romper, se puede alargar hasta el infinito pero es irrompible, básicamente porque se trata de un hilo energético, puedes querer romperlo mil veces y lo intentarás, pero el recuerdo formado por la energía de las emociones permanece. Los pensamientos se olvidan porque están en constante movimiento y cambio, pero las emociones permanecen como muescas en nuestra alma.... 

El amor, la pareja y el destino

A propósito de esta leyenda japonesa, el escritor Paulo Coelho, escribió la siguiente  reflexión:

“Dicen que a lo largo de nuestra vida tenemos dos grandes amores; uno con el que te casas o vives para siempre, puede que el padre o la madre de tus hijos… Esa persona con la que consigues la compenetración máxima para estar el resto de tu vida junto a ella…

Y dicen que hay un segundo gran amor, una persona que perderás siempre. Alguien con quien naciste conectado, tan conectado que las fuerzas de la química escapan a la razón y les impedirán, siempre, alcanzar un final feliz. Hasta que cierto día dejará de intentarlo… Se rendirán y buscarán a esa otra persona que acabarán encontrando.

Pero les aseguro que no pasarán una sola noche, sin necesitar otro beso suyo, o tan siquiera discutir una vez más…

Todos saben de qué estoy hablando, porque mientras estaban leyendo esto, les ha venido su nombre a la cabeza.

Se librarán de él o de ella, dejarán de sufrir, conseguirán encontrar la paz (le sustituirán por la calma), pero les aseguro que no pasará un día en que deseen que estuviera aquí para perturbarlos.

Porque, a veces, se desprende más energía discutiendo con alguien a quien amas, que haciendo el amor con alguien a quien aprecias”

Sin embargo, mi experiencia me dice, que la plenitud en las relaciones, no se alcanza en la unión con el otro, aunque puedas tener la suerte de tener una maravillosa relación, esa unión plena la alcanzamos cuando por fin nos encontramos con nosotros mismos, nos aceptamos y nos amamos, y eso solo se consigue integrando nuestra personalidad, que esta formada por nuestro yo físico, nuestro yo emocional, nuestro yo mental, y un cuarto Yo, que se puede denominar "Yo Superior" o "Yo Espiritual". Esa unión anhelada, esa mitad, ese complemento o esa media naranja que todos buscamos en el amor, está en nuestro interior, lo que encontramos fuera es sólo un reflejo de nuestro interior, esto es lo mismo que decir, que la pareja que tenemos en cada etapa de nuestra vida, es tan sólo una reflexión de la relación que tenemos con nosotros mismos... 


El poeta libanés Khalil Gibran nos da la clave con esta frase: "conocí un segundo nacimiento cuando mi alma y mi cuerpo se amaron y se casaron"

Es en el desapego emocional donde el alma se encuentra así misma, donde se da cuenta de que ese reflejo esta ahí para que entendamos que motivaciones tenemos a un nivel más profundo, y que aspectos debemos cambiar para seguir evolucionando... 

Finalmente la experiencia nos enseña que ese hilo rojo invisible no lo podemos romper, porque todas las relaciones pasadas, presentes y futuras, forman parte de nuestra vida, ya que son nuestro reflejo, somos nosotros mismos... Y tal vez no puedas desenmarañar esa cantidad de hilos que se confunden unos con otros, donde no sabes cual es el principio y cual es el final, pero si aprendes a sintonizarte con tu Ser, no importa lo lejos o lo cerca que estén los demás y no importa lo solo que estés, no importa porque sí sabes arraigarte desde tu corazón en tu Ser, nunca más volverás a sentir la soledad o la carencia. 

viernes, 1 de agosto de 2014

Mitología nórdica - El anillo de los Nibelungos - 1ª parte

El registro histórico-artístico de esta legendaria leyenda de origen celta, se encuentra en un famoso y anónimo poema épico medieval germánico (s. XIII); “El Cantar de los nibelungos”. Este cantar de gesta, acabó convirtiéndose en la epopeya nacional alemana. En él, se reúnen leyendas germánicas, mezcladas con hechos históricos, creencias mitológicas, legendarias y arquetípicas.

La historia de esta leyenda, nos muestra una vez más la lucha entre la luz y la oscuridad, la eterna lucha del mundo dual que aparece en todos los arquetipos del héroe solar. El héroe tiene que luchar contra su propia oscuridad hasta poder integrar sus opuestos. En esta lucha, el héroe vencerá cuando enfrente su propia oscuridad, así también, en el interior de cada uno de nosotros, existe de forma latente esta lucha arquetípica, que terminará, cuando logremos alcanzar nuestro centro y mantenernos en el. Este lugar se halla en el corazón, que es el centro energético de nuestro cuerpo. 

En esta leyenda, los personajes eligen continuamente entre el amor o el poder terrenal. El amor romántico es una alegoría del verdadero amor, que no tiene nada que ver con el romanticismo, sino con el centro integrador del corazón. Alcanzar este estado es nuestro verdadero tesoro, el que nos llevará a la transmutación alquímica de nuestra alma en espíritu, ese es el significado real de la alquimia, y la transmutación de los metales ordinarios en oro. Pero el hombre, cegado por el brillo del oro y el poder terrenal que le proporciona, se olvida de su espíritu, y corrompe su alma poniéndola al servicio de su ego en lugar del espíritu, y finalmente es su propio poder el que acaba destruyéndole.

El ego nos muestra continuamente nuestras debilidades humanas a través del personaje que interpreta. Sigfrido tiene todo el poder y es prácticamente inmune a la muerte, sólo tiene una debilidad, como Alquiles, una parte de su cuerpo es susceptible de ser atacada, un lugar de su espalda, donde se pegó una hoja de tilo, cuando se bañó en la poderosa sangre del dragón que le otorgó su fuerza. Así como todo héroe tiene su punto débil, asimismo nuestro ego nos muestra nuestras debilidades personales, las cuales debemos descubrir y depurar, ya que de otra manera, sí nuestro enemigo las descubriera, tendría el poder de debilitarnos, llegando a causarnos la muerte.


Quiero destacar tres personajes históricos contemporáneos, que experimentaron en sus vidas los arquetipos de esta leyenda, actuando como protagonistas o creadores, y contribuyendo a la renovación y difusión del mito:

- El compositor romántico alemán Richard Wagner, que se inspiró en este poema épico para componer la opera “El Anillo del Nibelungo” (Der Ring des Nibelungen). La tetralogía de Wagner, se presenta como los antiguos dramas griegos: una trilogía de tres tragedias y una sátira. Por tanto, su división consta de un prólogo, El oro del Rin, y tres jornadas, La valquiria, Sigfrido y El ocaso de los dioses. El ocaso de los dioses, es la parte que se basa en el poema germano medieval, “El cantar de los nibelungos”, y que fue la inspiración que dio origen al nombre de la obra.

- Hitler, que en sus delirios de grandeza, creyó ver en el protagonista Sigfrido el ideal superior de la raza aria germánica. Hitler era un gran admirador de la obra de Wagner, estaba obsesionado con la mitología nórdica y los objetos de poder. La obsesión de Hitler por la fuerza simbólica y los objetos de poder, se  puede evidenciar profundizando en su biografía, por ejemplo el emblema de su partido Nacional Socialista, era una esvástica, que acabaría convirtiendose en un símbolo maldito, pero mucha gente no sabe que la esvástica aparece en casi todas las culturas primitivas del mundo (En la Edad de Hierro la esvástica representaba al dios supremo y solar). El poder sugestivo de la esvástica es grande, porque integra dos símbolos muy efectivos y potentes: la cruz griega (noción del dominio de los cuatro puntos cardinales, y la cuaternidad, que representa lo material) y los cuatro ejes rotando en una misma dirección rotatoria. La esvástica es considerada como un signo solar, aunque dependiendo como es el sentido de su giro (dextrógiro: derecha o levógiro: izquierda) representaba al Sol negro o a Sol luminoso. Se sabe que Hitler, estaba muy interesado en el esoterismo, tenía conocimiento del poder oculto de los símbolos y de algunos objetos, como el de algunas reliquias sagradas y objetos de culto. Él estaba convencido de que había objetos, que usados de la manera adecuada, podrían dotar de un poder inmenso al que los poseyera, al igual que en la leyenda del anillo de los nibelungos.

- J.R.R Tolkien, también fue un gran admirador de la mitología nórdica, y se basó en esta historia para crear su novela, compuesta por tres tomos: "El señor de los anillos", que fue magníficamente adaptada al cine por el director Peter Jackson. Y aunque se han realizado otras versiones cinematográficas del Anillo, esta película, es la que más ha acercado al público la mitología nórdica. J.R.R Tolkien nos ofrece una versión más fantástica de la leyenda, y pese a tratarse de una versión fabulada, con los nombres de los protagonistas, lugares y hechos cambiados, si se pueden encontrar muchas similitudes en los personajes y la sucesión de los acontecimientos, así como al principal objeto del que se hace referencia; el Anillo mágico, el cual aparece indispensablemente en todas las leyendas relacionadas con la mitología nórdica.

VERSIÓN DE RICHARD WAGNER

La trama se inicia con el Oro del Rin, una masa aurífera que descansa en el fondo del río; después de robarla se forja con ella un anillo mágico que concede a su portador el poder de dominar el mundo, siempre y cuando asuma el precio de la maldición que lo obligará a renunciar al amor. El enano nibelungo Alberich será quien, al sentirse despechado por las hijas del Rin, unas ondinas que custodian el oro, decidirá asumir la maldición, robar el oro y forjar el anillo. Diversos seres míticos luchan después por la posesión del anillo, incluido Wotan (Odín), el líder de los dioses. El plan de Wotan para superar sus limitaciones, que se extiende por generaciones, es el motor de gran parte de la historia. Después, el héroe Sigfrido gana el anillo como pretendía Wotan, pero acaba siendo traicionado y asesinado. Finalmente, la valquiria Brunilda (amante de Sigfrido e hija desleal de Wotan) devuelve el anillo al Rin. Durante el proceso, los dioses son destruidos.

SIMBOLOGÍA 

Walhalla
El Walhalla es uno de los cinco objetos-símbolo de la Tetralogía de Wagner. Se trata de un castillo construido por los gigantes a la altura de las nubes que Wotan decidió construir para su mayor gloria. El Walhalla es la fortaleza de los dioses, una fortaleza firme, sólida e inigualable que representa la soberbia de los dioses. Símbolo del honor varonil, del eterno poder, de la gloria infinita de los dioses, el Walhalla es la representación simbólica de un poder injusto que deviene en abuso.


Los dioses buscan con el Walhalla seguridad y estabilidad y Wagner lo muestra con la música misma. El leitmotiv del Walhalla está en 3/4, compás que durante el Barroco era uno de los atributos musicales de la divinidad.

El anillo
El anillo como todas las figuras redondas y cerradas, es un símbolo de la continuidad y la totalidad del tiempo en eterno retorno. Cuando Júpiter permitió que Hércules liberase a Prometeo, fue con la condición de que éste llevara una sortija de hierro donde se engastara un fragmento de roca del Cáucaso, a fin de que se cumplimentara en cierta manera el castigo impuesto. 

Otra modalidad de anillo, es la rueda del zodiaco, y el círculo de llamas que rodea a Shiva como danzarín cósmico, esta danza contiene en su movimiento la dualidad (evolución, involución). La rueda y la danza continua de la naturaleza, que crea y destruye. 

Wagner, como compositor romántico, introdujo varios elementos de su propia inspiración, como es la lucha del amor; asociado a la naturaleza y la libertad, en contra del poder; asociado a la civilización y la ley. Un desdeñado Alberich, pone en marcha la trama de la historia, al maldecir al amor. Este acto de renunciar al amor, le permite obtener el poder de gobernar al mundo por medio del Anillo mágico.


Alberich, el enano poseedor del anillo:

"Aquel que forje de oro del Rhin el anillo
Que le otorgará una fuerza inmensa 
Podrá ganar para sí la riqueza del mundo 
Sólo el que abjure del amor
Obtendrá los poderes para hacer del oro un anillo"

"Porque su oro me ha dado inmenso poder
Todos sentirán comezón por poseerlo
Pero nadie encontrará placer en él"


George Bernard Shaw en The Perfect Wagnerite (El perfecto wagneriano), sostiene la visión de que el Anillo, es una crítica socialista en esencia sobre el capitalismo industrial y sus abusos.

El Anillo de la leyenda, pertenece al enano Alberich, que busca el poder sobre el mundo, después es robado por el gran dios Wotan. Este Anillo posee el poder de crear y esclavizar a los demás por medio del dominio del inconsciente colectivo e individual (el mismo poder que utilizó Hitler sobre las masas, y que por algún tiempo le funcionó). Wotan no desea ningún mal, pero el Anillo alimenta su vanidad y, sin quererlo, pone en movimiento al mal. Sigfrido, sin embargo, desea el Anillo por su belleza, el aún no es consciente de su poder, y su ignorancia lo conduce a la tragedia. El poder del Anillo puede ser utilizado para el bien o para el mal, ya que contiene todos los potenciales humanos: la creatividad y el liderazgo, que pueden ser descubiertos por cualquiera, si es capaz de vencer y dominar su inconsciencia y sus instintos animales (representados por el dragón).

Finalmente el anillo es destruido allí donde se forjó. Para poder acabar con la maldición del anillo debe devolverse al mismo lugar donde se originó (las aguas del Rin) y así se cierra este ciclo trágico-legendario.

El anillo es un objeto-símbolo, el segundo que aparece en la tetralogía de Wagner, la sortija que da nombre al ciclo. El anillo no es algo natural, fue forjado y representa la esencia de la conciencia humana, la abstracción del pensamiento que permite el acceso al conocimiento, la ciencia y la tecnología por encima de los instintos.

El anillo resume en su circunferencia sin principio ni fin la esterilidad de la naturaleza castrada. El círculo áureo es en el puño de Alberico, símbolo del terror y del totalitarismo.

Si llega a estar de nuevo manos de Alberico, su dueño original aprovecharía el poder del anillo de un modo diferente que los torpes gigantes. Con un ejército piensa asaltar las cimas de la fortaleza de los dioses y dominar el mundo.


El leitmotiv del anillo, en su última aparición antes de que haga acto de presencia el del Walhalla, está formado por notas cuya distribución es tal que forma círculos. Wagner nos recuerda también en su música la forma redonda, del anillo, como la ambición de poder se cierra en sí misma. Las notas van en un sentido para repetirse seguidamente en forma inversa y cerrar un círculo. Los acordes que utiliza Wagner logran transmitir una sensación de inestabilidad y de incomodidad, contrario al leitmotiv del Walhalla. La música nos va mostrando como el anillo es sinuoso y resbaladizo, como aquel que lo forja, y, a lo largo de toda la obra, será un objeto de fiar muy poco. Este leitmotiv, variado al modo mayor, es el mismo que el del Walhalla modificado para transmitir una sensación de estabilidad.

El río
El río es símbolo del tiempo y la irreversibilidad de los procesos iniciados. El agua del río es la representación del inconsciente.

En la historia adaptada por Wagner es muy importante el río Rin, de donde proviene el oro con el que fue forjado el Anillo (El Oro del Rin). Las hijas del Rin son las guardianas del oro que yace en el lecho del río. Así como el Anillo es arrancado del oro del lecho del río, el poder que lo apoya, es arrancado de las profundidades del inconsciente. El oro es forjado en forma de utensilio poderoso, que puede ser utilizado para el bien o para el mal.

El oro
El oro es el símbolo de la luz solar y la inteligencia divina. El corazón es la imagen del oro del hombre, así como el oro es la imagen del corazón de la Tierra, ya que el tesoro siempre se encuentra en el interior de la misma, en una cueva o escondido bajo tierra. El amor del corazón humano, es sustituido por el oro terrenal, y de esta manera el hombre que posea el Anillo puede dominar la Tierra, pero a cambio deberá renunciar al amor.

Desde el punto de vista semántico, la  similitud de la palabra “oro” con la palabra “uróboros” o “ouroboros” es evidente. El uróboros es un símbolo que muestra a una especie de serpiente mordiéndose su propia cola, formando con su cuerpo un círculo. El uróboros simboliza el ciclo eterno de las cosas, la lucha eterna, el esfuerzo inútil y la continuidad de un ciclo. Las dos "o" de la palabra oro representan la dualidad, "oro" es una palabra que se puede leer al derecho y al revés, símbolo de la ambivalencia y dualidad; su poder puede usarse para el bien o para el mal.

El oro es el elemento esencial del simbolismo, del tesoro escondido y custodiado, difícil de encontrar y obtener, imagen de los bienes y los poderes espirituales, que si no se utilizan desde el corazón se convierten en maldición.

El herrero
En algunas culturas el oficio de herrero es privilegio del rey y se considera sagrado. Hay una intensa relación entre la metalurgia y la alquimia, ya que tiene gran relación con el simbolismo del fuego que forja, modela y purifica. El hierro y el fuego están también ligados al mundo astral (el primer hierro conocido por el hombre es el del meteorito) y al planeta Marte.

Sigfrido era hijo de reyes, aunque vivió con un herrero que le enseñó el oficio. El futuro héroe forja nuevamente la espada rota que había pertenecido a su padre, y con ella atraviesa el corazón del dragón que custodiaba el tesoro de los nibelungos. Sigfrido conoció primero el poder del hierro, para poder alcanzar el poder del oro, que finalmente, y debido a su propia ignorancia, le trajo la maldición.

El héroe
Ver entrada: La importancia del 12 en la astrología y su relación con el Héroe Solar

Espada y  espada rota
La espada es un símbolo de conjunción, especialmente cuando adopta a partir de la Edad Media, la forma de la cruz. 

Desde épocas antiguas, se pensaba, que la espada, por su composición de hierro y su relación con el dios Marte, ahuyentaba a los espíritus malignos. 

Se la identifica como el arma de las altas dignidades y personas de jerarquía. Es, por excelencia, el arma del héroe. En algunos casos, la espada es tan importante que hasta tiene nombre propio.

La espada de la dama de la Justicia simboliza la aplicación estricta de la justicia en una manera neutra, que implica decisiones legales. Es el símbolo de la valentía para luchar por una causa justa.

Desde un punto de vista semántico, en inglés espada es sword y la palabra es Word. En el Tarot, las cartas de espadas, representan la palabra y el pensamiento.

Nothung es el nombre de la envidiable espada mágica, poderosa y sublime.

Nothung es otro de los objetos-símbolo de la tetralogía de Wagner. Wotan la hundió en el tronco del fresno destinándola a quien la arrancase del árbol. Los más fuertes lo intentaron pero nadie lo logró. Sólo Siegmund, el intrépido, pudo realizarlo. Con ella peleó en el combate hasta que fue destrozada por la lanza de Wotan. Mime guarda los fragmentos para intentar reconstruirla. Tan sólo esta espada podría realizar la proeza de abatir el cuerpo del pesado dragón Fafner y conseguir conquistar el anillo de los nibelungos. Ya no es la ley, sino la violencia, sólo quien desconozca el miedo podrá forjar de nuevo la espada.


Será primero la espada de Siegmund y luego la de Sigfrido. Al padre moribundo se le rompió el acero pero al vivir el hijo lo creó de nuevo y ahora su claro resplandor reluce y de nuevo su acerado filo es cortante. Aunque es una sola espada, en realidad son dos.

La espada constituye el legado que su padre deja a Sigfrido, estaba rota, pero si se recomponía, nunca podría ser derrotada en la batalla. El futuro héroe, forja nuevamente la espada rota. Tal y como Sigfrido recibió como legado una espada rota, igualmente nosotros heredamos dones de nuestros ancestros, los cuales debemos de transformar, desarrollando nuestros propios valores y capacidades, y forjando de esta manera nuestro destino.

Dragón
El dragón custodia el tesoro en el interior de la tierra, pero no tiene ninguna intención de utilizar ese oro, su único afán es almacenarlo y mantenerlo en su poder por el puro placer de la avaricia. Es la auténtica imagen de la codicia, la indolencia y estancamiento de los propios potenciales. Representa el perfecto perfil del despilfarro y potencial inútil. 

Sigfrido tuvo como maestro a un herero, que le enseñó a forjar nuevamente la espada que había pertenecido a su padre, con ella atravesó el corazón del dragón. Al matarlo, Sigfrido libera los potenciales custodiados por el dragón, dejando que fluyan nuevamente por la vida. Después, Sigfrido se baña en su sangre, para hacerse invulnerable, tan sólo un pequeño fragmento de su espalda no es bañado por la sangre, por pegársele en el una hoja de tilo. 

Lanza
La lanza símbolo de la guerra y del poder sexual masculino. Arma de la tierra, en contraposición al carácter celeste de la espada. La lanza se halla en relación con la copa (lo masculino y lo femenino). La lanza aparece en la leyenda del Graal y en la historia de Jesucristo (lanza de Longino), por lo que este objeto tiene una evocación con el sacrificio y la sangre.

La lanza es otro de los cinco objetos-símbolo que articulan la tetralogía de Wagner.

Wotan arrancó del árbol del Fresno una de sus ramas para convertirla en soberbia asta de pujante lanza. Wotan cambió su armoniosa integridad física sacrificando su ojo por la posesión de la fálica y masculina rama del Fresno. La lanza retoma activamente la potencialidad viril del árbol Fresno.


Sostenida por el puño de Wotan anuda lazos de acatamiento universal mediante líneas grabadas en su asta. Quien empuñe la lanza tiene en su mano el imperio del mundo y Wotan la esgrime en su puño. Wotan grabó en su asta pactos divinos y runas de fidelidad. El lenguaje escrito expresa la Ley. Nibelungos, gigantes y dioses se someten a la autoridad de esta ley. La lanza nunca fue usada como arma sino que tiene inscrita en sí los pactos que Wotan ha convenido y de ahí que esto represente la ley y el orden público. Todos obedecen para siempre al poderoso señor de la lanza.

En baraja del Tarot, los palos de Espadas (aire, mente) y Bastos (fuego, acción creativa), representan lo masculino, y las Copas (agua, emociones) y los Oros (tierra, materia), representan lo femenino. Por su naturaleza, las Copas se emparejan con los Bastos, para expresar toda su fuerza creativa, mientras que las Espadas lo hacen con los Oros. Por eso la espada se refiere al intelecto, mientras que la lanza hace alusión a la personalidad y al ego, pues es a través de su brillo personal y su ímpetu heroico, que el hombre muestra su faceta más brillante al mundo. La lanza, por tanto, es un elemento de masculino de fuego, y es la que finalmente mata al héroe justo en su punto vulnerable. Por lo que el héroe, comienza su aventura con la elaboración de su espada, y muere a causa de una lanza, cerrando la tensión del drama y el ciclo creativo de la historia.

Sigfrido es herido por una lanza en la espalda, en su punto vulnerable. Esta historia, recuerda al mito griego del héroe Aquiles, cuyo único lugar vulnerable era su talón. Aquiles consiguió su invulnerabilidad sumergiéndose en la laguna Estigia, y sólo en el talón, por donde le cogió su madre para bañarlo, era vulnerable a la muerte. El paralelismo con el Sigfrido es evidente, este consiguió su invulnerabilidad bañándose en la sangre del dragón, tan solo un lugar de su espalda no fue bañado por la sangre, al pegársele en él una hoja de tilo.

Capa de invisibilidad o Yelmo mágico
La invisibilidad te permite ver sin actuar, ser un espectador del destino ajeno, así mismo es una imagen de la capacidad de conocer y guardar secretos. El casco de la invisibilidad, es un antiguo símbolo, que encontramos también en los mitos griegos, donde se representa como una propiedad del dios Hades, y permite a quien lo lleva moverse en forma oculta por la vida. La capa de invisibilidad de Hades hace referencia a la muerte, ya que es el dios del inframundo. La muerte en muchos casos, es representada como un monje encapuchado. 

El yelmo hace alusión a la cabeza, por tanto al pensamiento del caballero, aduce al leitmotiv del caballero para dar sentido a su existencia y su necesidad de aventura.

El Tarnhelm es el Yelmo mágico.

El terror del mundo subterráneo es absoluto porque Alberico ha hecho forjar otro objeto-símbolo de la tetralogía de Wagner. El Tarnhelm o yelmo mágico trabajado por Mime, desdichado hermano de Alberico, es la negación de la identidad real de las cosas. Simboliza el engaño, la mentira, la hipocresía, la propaganda.

Cubierta la cabeza con el yelmo, Alberico se convierte en sapo.

El yelmo servirá para que Fafner se desfigure en inmunda bestia, dragón y para que Sigfrido, disfrazado de Gunter, arrebate violentamente a Brunilda el anillo que había ceñido a su dedo en prueba de eterno amor.

La muerte del héroe
El héroe muere joven. Esta muerte, se justifica por la necesidad pública de un sacrificio, motivado por el “asesinato ritual del rey”, en el que a veces se le dejaba la posibilidad de sobrevivir si salía vencedor en un combate. Esta muerte heroica, no solo es por sacrificio aceptado por los dioses, sino que es un servicio hacia las fuerzas creadoras de la evolución, que se adormecen en periodos de estabilidad.


La muerte y la capa de invisibilidad se encuentran estrechamente unidas; la muerte es la disolución del ego, y la invisibilidad representa la sublimación del ego, que siempre busca el reconocimiento y reafirmación. La capa de invisibilidad, permite al protagonista, penetrar en cualquier entorno, espiar sin ser visto, y manejar el poder de la muerte consciente, trascendiendo la inconsciencia de la muerte, o en otras palabras, vivir las ventajas de estar muerto, estando totalmente consciente de estar vivo...

Sí tenemos en cuenta que el cuerpo físico sí es un receptáculo del alma, podemos entender el concepto de manto de invisibilidad, como una alegoría de la sutilidad de nuestro cuerpo etérico, que puede penetrar en cualquier espacio, actuando en la sombra, incluso penetrando en otros receptáculos humanos, e influyendo en sus decisiones y acciones... Es tal el poder de la invisibilidad.

martes, 8 de julio de 2014

Las 12 pruebas de Hércules y su relación con los 12 signos del zodiaco. 2ª parte

Los 12 trabajos de Hércules relacionados con los 12 signos del zodiaco son:

1) Aries: Robar las Yeguas de Diomedes.

2) Tauro: Capturar al Toro de Creta. 
3) Géminis: Robar las manzanas del jardín de las Hespérides. 
4) Cáncer: Capturar a la cierva de Cerinia.
5) Leo: Matar al león de Nemea .
6) Virgo: Robar el cinturón de Hipólita.
7) Libra: Capturar al jabalí de Erimanto.
8) Escorpio: Matar a la hidra de Lerna.
9) Sagitario: Matar a los pájaros del Estínfalo.
10) Capricornio: Capturar a Cerbero.
11) Acuario: Limpiar los establos de Augías.
12) Piscis: Robar el ganado de Gerión.


1) Aries: Robar las Yeguas de Diomedes.

Diomedes hijo de Marte, tenía un reino donde criaba caballos para la guerra. Los caballos eran salvajes y las yeguas eran feroces devoradoras de carne humana, Diomedes las alimentaba con los cuerpos de sus huéspedes. Hércules consiguió arrebatar estas yeguas a Diomedes,  y este se enfureció tanto, que reunió a su ejército para atacarle. Pero Hércules atrapó primero a Diomedes, y lo arrojó vivo a sus yeguas, las cuales le devoraron, y al hacerlo, se volvieron mansas. Hércules las atrapó y las ató a un carro llevándolas a Micenas, donde se las regaló a Hera. En este trabajo Hércules trabaja con la energía de Aries, que está regido por el planeta Marte. Las feroces yeguas, representantes de los pensamientos y palabras equivocadas e ideas erróneas, engendran caballos guerreros, provocando la guerra y la devastación. Hércules, en este trabajo, entra en el mundo del pensamiento por primera vez, y tiene que aprender a dominar su mente desbocada, como un caballo salvaje. 

2) Tauro: Capturar al Toro de Creta. 

El toro de Creta, era una bestia salvaje que expulsaba fuego por sus fosas nasales y causaba estragos en Creta. Hércules consiguió subir a lomos del animal, conduciéndole hasta Micenas, a través del mar Egeo. El toro representa el deseo insaciable del ego, y el mundo de la ilusión material. El Laberinto de Creta es donde se recluye a la bestia, mitad toro mitad hombre, que más adelante será engendrado por este toro. El toro del deseo tiene que ser dominado por Hércules, que lo monta, controlando y dirigiendo sus impulsos sexuales.

3) Géminis: Robar las manzanas del jardín de las Hespérides.

En el jardín de las Hespérides, solo un árbol da las manzanas doradas que proporcionaban la inmortalidad. Este jardín pertenece a Hera, la mujer de Zeus, y sus manzanos fueron plantados con fruta que Gea había regalado a Hera, como regalo de boda. Las Hespérides y dragón de cien cabezas Ladón, tienen la tarea de cuidar de los manzanos del jardín. Atlas, padre de la Hespérides es engañado por Hércules para que le coja alguna de las manzanas, mientras tanto Hércules sujetaría el cielo. Cuando Atlas vuelve con las manzanas, no quiere seguir sujetando la bóveda celeste. Pero Hércules le vuelve a engañar y le pide que sujete el cielo un momento mientras se pone su capa sobre los hombros. De esta manera Hércules tomó las manzanas y concluyó su trabajo. Géminis es un signo de aire que es regido por Mercurio, mensajero de los dioses, y emblema del engaño y la astucia. Mercurio maneja la palabra hablada, la que se puede manipular muy fácilmente, a través de los giros del lenguaje y los eufemismos. En este trabajo Hércules no utiliza su fuerza bruta, sino su poder de convicción y su astucia. El Árbol representa al Árbol de la Ciencia del Bien y del Mal, el cual está repleto de las manzanas del conocimiento, la única manera de llegar a este conocimiento, será utilizando nuestra destreza y sabiduría.

4) Cáncer: Capturar a la cierva de Cerinia. 

La cierva de Cerinia no era una cierva cualquiera, tenía pezuñas de bronce, cornamenta de oro, y era grande y veloz. Había logrado huir de la propia Artemisa (diosa de la caza y de la Luna). Hércules persiguió a la cierva para darle caza, durante todo un año, atravesando todo tipo de paisajes y tierras conocidas y desconocidas. Un día, el cazador y la cierva, llegaron a los confines de la Tierra, y Hércules pudo darle caza. Una vez atrapada e inmovilizada, y sin llegar a derramar ni una gota de su sangre, se la llevó a Micenas. Este trabajo hace alusión a Cáncer cuyo regente es la Luna. La intuición y el instinto, están muy arraigados en los animales, que pertenecen al ámbito lunar. La intuición es repentina y veloz, como la cierva de Cerinia. No es fácil entender la intuición porque no pertenece a la mente, sino al instinto y a la emoción. La cierva tiene que ver con nuestro inconsciente y nuestras raíces, que nos manda permanentemente señales, que la mayoría de las veces no somos capaces de entender, porque solemos funcionar con nuestra parte racional.

5) Leo: Matar al león de Nemea.

Hércules mata al León de Nemea, y se pone su piel a modo de armadura. Con la muerte del León de Nemea, Hércules consigue la invulnerabilidad y el status de hombre-dios. La coraza de la piel del  León le protege. Leo, signo de fuego cuyo regente es el Sol, está relacionado con nuestro poder y nuestra voluntad. No es de extrañar que Hércules porte la piel de un León, símbolo del Sol, siendo como es, un héroe solar por excelencia. Más adelante, esa misma coraza leonina, sería la causante de su muerte. El mismo objeto que le concedió el poder, le causó su muerte.

6) Virgo: Robar el cinturón de Hipólita.

Hipólita era una reina amazona hija de Ares, el dios de la guerra. Las amazonas eran diosas guerreras y rendían culto a Marte. Hipólita era su reina, que portaba un cinturón mágico que le había regalado Venus, la diosa del amor. Este cinturón era el símbolo del fruto de la maternidad (Niño sagrado), logrado a través de la lucha y el conflicto, entre las energías masculinas y femeninas. Hipólita finalmente obsequió el cinturón a Hércules, como símbolo de unidad, amor, y sacrificio. Virgo es el signo de la cosecha, de los frutos recogidos por nuestro trabajo. Recogemos lo que sembramos. 

7) Libra: Capturar al jabalí de Erimanto.

El jabalí de Erimanto, que era una criatura que causaba estragos. Uno de los trabajos de Hércules era capturarle, pero este, al encontrar al centauro Folo, se olvidó de su misión y se puso a beber junto con él y el centauro Quirón. Bebieron juntos hasta embriagarse haciendo mucho bullicio. Los otros centauros, acudieron muy enfadados al oír la algarabía., y allí mismo se libró una feroz batalla, donde Hércules mató a sus compañeros de jarana. Finalmente Hércules retoma su trabajo de atrapar al jabalí, persiguiéndole durante varias horas, hasta que lo acorraló y saltó sobre su lomo, atándolo con cadenas y llevándolo a Micenas sobre sus hombros. El jabalí es el símbolo de todas las bajas pasiones humanas. Hércules antes de dar caza al jabalí, se sumerge en las pasiones humanas, embriagándose con el néctar de Dionisio, dios del vino, inspirador de la locura ritual y del éxtasis. El signo de Libra, regido por el planeta Venus, está relacionado con la justicia y el equilibrio. Con el dominio de nuestras pasiones animales alcanzamos la armonía interior, si nos dejamos llevar por los deseos y las pasiones encontraremos el camino hacia la locura y el desequilibrio.

8) Escorpio: Matar a la hidra de Lerna.

La hidra era una especie de serpiente acuática con múltiples cabezas y un aliento venenoso. Cada vez que Hércules cortaba una de sus cabezas le crecían dos nuevas. Hércules recordó las palabras de su Maestro: “Nos elevamos arrodillándonos, vencemos cediendo, ganamos renunciando”, y para acabar con el monstruo, sacó sus cabezas fuera del oscuro pantano y las orientó hacia la luz del sol, con los efectos de los rayos solares la hidra se debilitó, y fue entonces cuando Hércules percibió la mística cabeza inmortal de hidra, cortándola y dándole muerte. Escorpio el signo que rige la muerte y la transformación, y la transformación se produce, cuando somos capaces de iluminar nuestra oscuridad. La hidra representa un problema o un error, que siempre se acaba repitiendo. Estos errores los causa la mente con sus defectos psicológicos. La única manera de vencer los problemas de la mente egoica es localizándolos, aceptándolos humildemente y renunciando a seguir actuando siempre de la misma manera… Esto siempre supone una derrota y un sacrifico del ego, por eso al signo Escorpio, se relaciona con la derrota, la transformación, la muerte y el karma.

9) Sagitario: Matar a los pájaros del Estínfalo.

Los pájaros que habitaban el lago Estínfalo eran carnívoros y tenían pico, garras y alas de bronce. Sus excrementos eran venenosos y por ello arruinaban cultivos, mataban al ganado y a la población. Cuando Hércules llegó al lago, se dio cuenta que los pájaros eran demasiados para sus flechas. Entonces, apareció Atenea, que le ofreció un cascabel de bronce para que lo hiciera sonar en lo alto de una colina. Los pájaros, al oír el sonido del cascabel, huyeron y Hércules pudo darles muerte con sus flechas. Con Sagitario, demostramos nuestra capacidad para usar las flechas del pensamiento superior con justicia. La palabra que el hombre pronuncia tiene un inmenso poder, ya que alcanza planos superiores al egoico, y por tanto, tiene el poder de manifestación. Por eso la palabra puede convertirse en un ruido devastador, provocando caos entre las fuerzas constructivas. Sagitario está relacionado con la sabiduría, el conocimiento superior y la filosofía. En este signo se aprende a discriminar entre lo justo y lo injusto; tal vez lo que es justo por mí mismo, puede ser injusticia para mi hermano, y la injusticia de mi hermano puede ser mi justicia. El mundo nunca evolucionara combatiendo, sino por el pensamiento justo.

10) Capricornio: Capturar a Cerbero.

En este trabajo, Hércules tenía que ir a buscar a Cerbero a los infiernos, y llevárselo a Euristeo. Cerberos era el perro guardián de Hades, un infernal monstruo de tres cabezas, innumerables cabezas de serpiente en el lomo y una serpiente en lugar de cola. Cerbero guardaba la puerta de Hades, para asegurarse de que los muertos no salieran y los vivos no pudiesen entrar. Hércules buscó ayuda en Orfeo, que usó su música para dormir al perro El trabajo de Capricornio es vencer la ambición material, que nos ata al mundo del poder, el deseo y las sensaciones, así como Hércules, deberá vencer las tentaciones de la materia, desciendo al inframundo en un acto de purificación. En este trabajo Hércules deberá de vencer los miedos cristalizados en la materia. Saturno, señor del karma y la materia, es el regente de Capricornio. Saturno siempre nos impone límites, al igual que los impone Cerbero, y nos muestra las restricciones que nuestra alma debe de trascender. 

11) Acuario: Limpiar los establos de Augías. 

Euristeo encargó la misión de limpiar los establos de Augías con el fin de humillar a Hércules Cuando Hércules se aproximó al reino de Augías, un horrible hedor asaltó su nariz. Se enteró de que durante años, el rey Augías nunca había limpiado el estiércol de los establos. La pestilencia recorría la región, haciendo estragos en las vidas humanas. Hércules  abrió un canal de agua que atravesaba los establos, y desvió por este los cauces de los ríos Alfeo y Peneo, que arrastraron toda la suciedad en un solo día. En el símbolo de Acuario, podemos ver un hombre vertiendo un cántaro de agua. Acuario es el símbolo de la humanidad, los apestosos establos son una representación de los fangosos fondos del subconsciente humano. Acuario es un signo que simboliza la creatividad y el progreso humano, pero el hombre, inmerso en su naturaleza egoísta y dualista, solo sabe manejar el progreso para su propia autodestrucción. Solo si aprendemos a utilizar sabiamente el poder de nuestra creatividad, con el fin de ayudarnos mutuamente y fortalecernos, podremos dar un paso adelante como colectivo humano.

12) Piscis: Robar el ganado de Gerión.

Gerión era un monstruo gigante, con aspecto humano, formado por tres cuerpos, con sus respectivas cabezas y extremidades, unidos por la cintura. Gerión vivía más allá de las columnas de Hércules. Tenía un perro llamado Ortro y una gran cabaña de ganado. Ortro y el pastor Euritión custodiaban su ganado. Hércules le robó el rebaño a Gerión y estos lucharon, hasta que Hércules le mató, atravesando los tres cuerpos de Gerión con una flecha envenenada. Con Piscis termina nuestro ciclo vital, afrontando la disolución de la materia y la muerte de nuestra personalidad, que está compuesta por tres cuerpos: físico, mental y emocional. Hércules da muerte a los tres cuerpos de Gerión, interpretando la muerte de la personalidad y la liberación del alma en cautividad (ganado).