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viernes, 19 de septiembre de 2014

La magia del número 9. Las energías de Septiembre 2014

El número 9 representa toda la experiencia y sabiduría que se ha ido adquiriendo a lo largo de nuestra existencia humana tridimensional. El 9 es el final de la primera iniciación, que es el dominio del tiempo y la materia, no es casualidad que la gestación humana dure 9 meses.

En esta entrada del blog, sobre el Arcano 9 podéis leer:


En el Tarot después del Arcano número 9 viene el Arcano 10 que es la Rueda de la Fortuna. La rueda de la fortuna representa el nuevo ciclo que está por venir.

 

En el mes de Septiembre comienza el otoño en el Hemisferio Norte, una estación que marca el final del ciclo de la vida, que florece en primavera y alcanza su esplendor en verano. Con la entrada del otoño, el frio hace su aparición con la consiguiente caída de las hojas de los árboles., la vida comienza a languidecer. El mes de septiembre es el mes 9 de nuestro calendario, por lo que la energía de este mes(siempre en el Hemisferio Norte ), se correlaciona con el significado de este número. Los acontecimientos que marcan el mes de septiembre, normalmente tienen repercusión en los 12 meses siguientes. No por casualidad en septiembre se inicia el curso escolar en casi todo el mundo, y en muchos países marca el comienzo del año fiscal. 

Podemos dar un repaso al blog y a las noticias, para hacernos una pequeña idea, de que energías nos han influido durante estos últimos 12 meses. Se trata de unas energías muy potentes, que en muchas ocasiones, han podido revolver nuestro mundo interno y externo. 

Hay que decir que las energías del Sol y la Luna, son las que más nos influyen a nivel mental y emocional.

OTOÑO 


INVIERNO

(Enero 2014) Una inmensa llamarada solar sorprende a la NASALa erupción surgida de una de las manchas solares más grandes de los últimos diez años obliga a cancelar un lanzamiento a la ISS

PRIMAVERA

Cruz cósmica y Eclipse de Luna llena en 15 de abril de 2014

Eclipse parcial de Sol con la Luna nueva del 29 de Abril

VERANO

VERANO DE SUPERLUNAS: julio, agosto y septiembre de 2014

Las energías que nos han llegado en los meses pasados se materializaran en sucesos inesperados, que si estáis atentos, no serán tan inesperados o casuales, nada surge de repente sin que antes no se haya manifestado en el nivel mental y emocional...

VÍDEOS SOBRE EL NÚMERO 9

El Enigma del número 9



El Enigma del Cuadrado SATOR


El llamado cuadrado mágico es un conjunto de letras que forma una curiosa estructura con las palabras SATOR, AREPO, TENET, OPERA, ROTAS; La existencia de este antiguo cuadrado, se remonta a la antigua Pompeya y a los ancestrales misterios de Mitra, culto extinguido por el cristianismo en el siglo IV del que apenas nos quedan referencias de sus secretas practicas.

Este conjunto de letras que forman el cuadrado significa: "El sembrador con su carro mantiene con destreza las ruedas" 

El sembrador representa el otoño con el signo Virgo que personaliza la recogida de la cosecha... El carro es la rueda que nos indica el nuevo ciclo por venir...

El autor del vídeo,  utiliza una hoja de cálculo con el código ASCII de los ordenadores, y el resultado de las sumas de los números resultantes da (9) (-9) y (0)


Las matemáticas mágicas del 9

Hay 360 en un círculo ¿piensas que es arbitrario? 










El resultado siempre se reduce a 9

¿Hay un código divino incrustado en nuestro código numérico?
Las matemáticas basadas en vértices dice que sí 


El 9 modela "todo" y "nada" simultáneamente 

La suma de todos los dígitos excluyendo el 9 es 9
1+2+3+4+5+6+7+8=36
3+6=9

Y la suma del 9 con cualquier dígito vuelve a ese mismo dígito
5+9=14
1+4=5

Así qué el nueve equivale a todos los dígitos 36 y a ninguno 0



miércoles, 2 de octubre de 2013

El filósofo Diógenes

Hoy en día es muy habitual encontrar casos de ancianos que viven solos con el llamado “síndrome de Diógenes”, que es un trastorno del comportamiento, que se caracteriza por el total abandono personal, así como por el aislamiento voluntario en el propio hogar y la acumulación en él de grandes cantidades de basura. Pero pocos conocen que este trastorno se llama así en alusión a un filósofo griego que vivió en el siglo V a.c. 


Diógenes vivió como un vagabundo en las calles de Atenas, convirtiendo la pobreza extrema en una virtud. Al contrario que los otros ciudadanos de Atenas, vivió evitando los placeres terrenales. Con esta actitud pretendía poner en evidencia lo que él percibía como locura, fingimiento, vanidad, ascenso social, autoengaño y artificiosidad de la conducta humana. Se dice que vivía en una tinaja, en lugar de una casa, y que de día caminaba por las calles con una linterna encendida diciendo que “buscaba hombres” (honestos). 

Anécdotas

Profesaba un desprecio tan grande por la humanidad, que en una ocasión apareció en pleno día por las calles de Atenas, con una lámpara en la mano diciendo: “Busco un hombre”. Diógenes iba apartando a los hombres que se cruzaban en su camino diciendo que solo tropezaba con escombros, pretendía encontrar al menos un hombre honesto sobre la faz de la tierra. 

En una ocasión, cierto hombre adinerado le convidó a un banquete en su lujosa mansión, haciendo especial hincapié en el hecho de que allí estaba prohibido escupir. Diógenes hizo unas cuantas gárgaras para aclararse la garganta y le escupió directamente a la cara, alegando que no había encontrado otro lugar más sucio donde desahogarse. 
Cuando Platón le dio la definición de Sócrates del hombre como “bípedo implume”, por lo cual había sido bastante elogiado, Diógenes desplumó un pollo y lo soltó en la Academia de Platón diciendo “¡Te he traído un hombre!”. Después de este incidente, se añadió a la definición de Platón: “con uñas planas”. 

Diógenes en un viaje a Egina, fue capturado por los piratas y vendido como esclavo. Cuando fue puesto a la venta como esclavo, le preguntaron qué era lo que sabía hacer, respondió: “Mandar. Comprueba si alguien quiere comprar un amo”. Fue comprado por un tal Xeniades de Corinto, quien le devolvió la libertad y le convirtió en tutor de sus dos hijos. Pasó el resto de su vida en Corinto, donde se dedicó enteramente a predicar las doctrinas de la virtud del autocontrol.

Se dice que una mañana, mientras Diógenes se hallaba absorto en sus pensamientos, Alejandro Magno interesado en conocer al famoso filósofo, se le acercó y le preguntó si podía hacer algo por él. Diógenes le respondió: “Sí, tan sólo que te apartes porque me tapas el sol.” Los cortesanos y acompañantes se burlaron del filósofo, diciéndole que estaba ante el rey. Diógenes no dijo nada, y los cortesanos seguían riendo. Alejandro cortó sus risas diciendo: “De no ser Alejandro, habría deseado ser Diógenes.” En otra ocasión, Alejandro encontró al filósofo mirando atentamente una pila de huesos humanos. Diógenes dijo: “Estoy buscando los huesos de tu padre, pero no puedo distinguirlos de los de un esclavo”.

Al anunciar Filipo que iba a atacar Corintio, y al estar todos dedicados a los trabajos y corriendo de un lado a otro, él empujaba haciendo rodar la tinaja en que vivía. Como uno le preguntara: -¿Por qué lo haces, Diógenes?-, dijo: -Porque estando todos tan apurados, sería absurdo que yo no hiciera nada. Así que echo a rodar mi tinaja, no teniendo otra cosa en qué ocuparme.

Solía entrar en el teatro topándose con los que salían. Cuando le preguntaron por qué lo hacía, contestó: "Es lo mismo que trato de hacer a lo largo de toda mi vida"
A su muerte, dice una leyenda que sus últimas palabras fueron: “Cuando me muera echadme a los perros. Ya estoy acostumbrado.” Bastante tiempo después Epicteto le recordaba como modelo de sabiduría. Los corintios erigieron en su memoria una columna en mármol de Paros con la figura de un perro descansado.

Quienes comenzaron a apodar a Diógenes como "el perro" tenían la clara intención de insultarle con un epíteto tradicionalmente despectivo. Pero el paradójico Diógenes halló muy apropiado el calificativo y se enorgulleció de él. Había hecho de la desvergüenza uno de sus distintivos y el emblema del perro le debió de parecer adecuado para defender su conducta. Los motivos por los que se relaciona lo cínico con lo canino son: la indiferencia en la manera de vivir, la impudicia a la hora de hablar o actuar en público, las cualidades de buen guardián para preservar los principios de su filosofía y, finalmente, la facultad de saber distinguir perfectamente los amigos de los enemigos. Diógenes decía irónicamente de sí mismo que, en todo caso, era "un perro de los que reciben elogios, pero con el que ninguno de los que lo alaban quiere salir a cazar". En mitad de un banquete, algunos invitados comenzaron a arrojarle huesos como si se tratara de un perro. Diógenes se les plantó enfrente y comenzó a orinarles encima, tal como hubiera hecho un perro. También le gritaron “perro” mientras comía en el ágora y él profirió: “¡Perros vosotros, que me rondáis mientras como!” Con idéntica dignidad respondió al mismísimo Platón, que le había lanzado el mismo improperio: “Sí, ciertamente soy un perro, pues regreso una y otra vez junto a los que me vendieron”. Diógenes sostenía innecesarios los placeres terrenales al punto de abstenerse cabalmente de ellos rechazando a la sociedad establecida hasta ese momento pero sin intentar reformarla o cambiarla.

Leyendo las anécdotas de Diógenes, no he podido dejar de contener unas cuantas sonrisas. Diógenes, fue un hombre sabio que me recuerda al mítico Don Juan de las novelas de Carlos Castañeda. Y me pregunto: ¿Por qué atrae tanto la personalidad de un hombre así? ¿Es por su desprecio a la hipocresía? ¿Acaso es por su sentido del humor cínico? ¿O es por su falta de ego? ¿Pero de verdad no tenía ego? ¿Qué clase de deseo podría apegar a la vida a un hombre así?...

La figura de Diógenes me recuerda a la imagen de “L´Ermite”, el arcano número 9 del Tarot de Marsella; Un anciano sabio alza una lámpara en su mano derecha. Esta carta representa el final de un ciclo. Es al final de la vida cuando se puede descubrir su sentido, y si uno consigue despojarse de las capas del ego, como se quitan las capas de una cebolla, a base de llantinas, surge el hombre desnudo, que busca su propia luz en solitario. Ya no se necesita el apoyo de la sociedad, ni el aliento de la familia, el hombre se sostiene con la única ayuda de su humilde cayado, y confía en su propia sabiduría para guiarse en el camino. Es muy difícil llegar a encontrar nuestra propia luz a través de la opacidad del ego, muchos mueren de viejos y aun así no lo consiguen. 
Diógenes vivió su vida en la absoluta indiferencia que tenía hacia lo que los demás opinaran de él, y en ese sentido, no puedo dejar de sentir admiración por él. Y aunque tampoco pienso que todos debamos tomar la extrema actitud de Diógenes (como dicen los budistas, la virtud esta en el punto medio), si considero muy importante la filosofía de buscar en nuestro interior y no en el exterior (como casi todos hacemos), lo que realmente nos hace brillar. Todos tenemos algo que nos hace únicos, diferentes, y muy a menudo, el miedo a lo que los demás opinen de nosotros, nos hace seguir patrones de comportamiento que hemos aceptado, pero que ni nos hemos planteado ni cuestionado. Es importante buscar lo que nos hace únicos, y después ofrecerlo al mundo, sin pensar tanto en si es lo correcto o no, o por lo que opinen los demás.

lunes, 27 de mayo de 2013

Saturno el señor del karma y la materia

Según la mitología griega, Cronos-Saturno reinaba sobre la edad de oro de la eterna juventud, pero fue destronado por su hijo Júpiter y fue confinado bajo tierra. Saturno se convierte en el señor del karma, simboliza la muerte y el aspecto destructor del tiempo. 

Es el símbolo de la puerta de las tinieblas por la que debe de pasar la materia para renacer regenerada.
Saturno en el tarot es El Ermitaño, la carta número 9 del tarot, que alude a la primera iniciación, que es la del mundo material. Este arcano simboliza el tiempo-Cronos. En la imagen un anciano sabio que ha dedicado su vida a la acumulación de experiencias. El anciano se mueve en la oscuridad y se vale de una pequeña lámpara para alumbrarse. Personifica nuestra experiencia material, en un primer estadio estamos dormidos y vivimos la vida sin saber hacia dónde nos dirigimos, pero si somos capaces de mirar hacia nuestro interior, encontraremos esa lámpara con luz tenue que nos guiará por el camino de nuestra experiencia. Solo mirando hacia nuestro interior podemos conectarnos con nuestro Yo superior, que es lo que nos conecta con nuestra verdadera naturaleza que es la divinidad.

El símbolo de Saturno 
El símbolo de Saturno está formado por una cruz sobre un doble semicírculo. La cruz es el símbolo de la materia. Los semicírculos se relacionan con la Luna, que tiene que ver con la receptividad, la sensibilidad y la percepción. Con la cruz arriba la materia reina sobre la percepción. Para el alma, la forma es una limitación, pero cuando alma y forma trabajan de forma conjunta se alcanza la estabilidad y la seguridad.

En Psicología Astrológica, Saturno es la madre, porque representa nuestra primera relación con lo material. El contacto con la madre garantiza la subsistencia del niño. La madre es el sostén físico y emocional en los primeros años de vida. 

La noche Saturnal

El Dios creador de Blake, es un viejo de barba blanca llamado Urizen (nombre derivado de “your reason” y “horizon”) encarna lo que Novalis llama “Razón petrificante”. Bajo la forma del Dios autoritario del Antiguo Testamento, añorante de lo sólido, creo la materia como un parapeto frente a la eternidad.

Urizen es el principio saturnal de “desecación de fuerzas, de donde surge la corporeidad” y el mundo que ha creado es “un encierro de la vida” 

(J. Boehme, Aurora)




W. Blake “The Book of Urizen” Lambeth 1794


El rey Urizen se sumerge en el “fluido sulfuroso de sus sueños”, de los que ha creado el “viajo cuerpo” el reino de la materia como “aguas superiores de la Naturaleza”.


















Urizen, señor del sol material gozaba antes de eternal juventud y encarnaba “la confianza y la certidumbre”, pero, después de retirarse de la eternidad, encarna la duda destructora y la razón calculadora.



W. Blake “The Book of Urizen” Lambeth 1794


W. Blake Jerusalén 1804-1820



El “espectro de la razón” y las “ruedas satánicas” de la revolución Industrial arrojan sus sombras destructivas sobre la Albión, y de allí a toda la tierra. Las energías creadoras en forma de cisne se encuentran como paralizadas en las sombrías “aguas egipcias” del materialismo. 

El cisne simboliza el blanqueado (albedo). Cuando se eleva “la vida vence a la muerte, y el rey ha resucitado” 

(Pemety. Dictionnaire Mitho-Hermétique 1787) 




Bibliografía: Alquimia y mística - Alexander Roob

jueves, 14 de marzo de 2013

El Arcano IX. El Ermitaño.


Hoy quiero hacer una reflexión sobre El Ermitaño, el Arcano IX del Tarot

El Ermitaño representa la sabiduría. Sostiene una lámpara en su mano derecha, la que rige el pensamiento concreto, esta lámpara alumbra la experiencia del pasado. El cayado que porta en la mano izquierda, que rige la intuición y la sabiduría interior, es el símbolo del apoyo que encontramos en nosotros mismos. Representa la elección del camino correcto a seguir, que es el desarrollo personal de la intrascendencia. 

A través de nuestras experiencias pasadas podemos entendernos a nosotros mismos. Para el Ermitaño el autoconocimiento es fundamental, sin ese conocimiento será imposible pasar a otro nivel de la existencia. La siguiente carta del Tarot es La Rueda de la Fortuna, que nos lleva a un nuevo ciclo de vida (número 10 en numerología). Y si no hemos aprendido de la experiencia, la Rueda de la Fortuna nos volverá a presentar experiencias similares para darnos la oportunidad de no repetir los mismos errores.

Ya lo decía Jung: "Aquellos que no aprenden nada de los hechos desagradables de la vida fuerzan a la conciencia cósmica a que los reproduzca tantas veces como sea necesario para aprender lo que enseña el drama de lo sucedido. Lo que niegas te somete; lo que aceptas te transforma" 

Desde muy antiguo se hablaba de la importancia de conocerse a uno mismo: “Conócete a ti mismo y conocerás al Universo y a los Dioses” se podía leer en el templo de Apolo en Delfos.

El Arcano IX nos invita a reflexionar sobre nosotros mismos, sobre nuestras experiencias y nuestros errores. El Ermitaño es un ser solitario y sabio, porque solo a través de la quietud y la soledad podemos conocernos a nosotros mismos. No sé trata de acumular conocimiento, sino de desprenderse de lo insustancial y lo superfluo. 

El que comienza el camino hacia el autoconocimiento tiene que pensar que se enfrenta con la mayor aventura de su vida. Si fracasa tendrá que volver a repetir las mismas experiencias. La vida siempre amable nos enseña de esa manera.

Por eso os invito a este viaje de autodescubrimiento en mi Blog de Astrología.

El número 9 es la sabiduría que esta contenida en todo nuestra existencia 3D. La primera iniciación pasa por el 9 y es el dominio del tiempo.