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viernes, 28 de febrero de 2014

Prometeo y Hermes, los dioses pícaros benefactores de la humanidad...

Prometeo era hijo del titán Jápeto y la oceánide Asia. 

No tenía miedo alguno a los dioses. Su primer engaño contra Zeus, fue en un sacrificio de un gran buey que dividió en dos partes, una con las vísceras y la carne, y otra con sus huesos cubiertos de grasa. Zeus eligió la parte de los huesos para la comida de los dioses, y al percatarse del engaño, entró en cólera y privó a los hombres del fuego. Prometeo decidió robarlo, subiendo al monte Olimpo y cogiéndolo de la forja de Hefesto. De esta forma la humanidad pudo calentarse. En otras versiones Prometeo roba las artes de Hefesto y Atenea, proporcionando al hombre los medios con los que ganarse la vida.

Para vengarse de Prometeo, Zeus le pide a Hefesto que haga una mujer de arcilla, de encantadora figura y de una belleza similar a las inmortales, a la que pone el nombre de Pandora. Afrodita le otorga la gracia y sensualidad, Atenea le concede el dominio de las artes, pero Hermes, se encarga de transferirle los defectos: el poder de la seducción y la manipulación y la inconstancia de carácter. De esta manera los hombres se alegrarán de recibir un "bello mal", aceptando un sinnúmero de desgracias.

Hermes, el mensajero de los dioses, se encarga de llevar a la bella Pandora al hermano de Prometeo; Epimeteo. Finalmente Epimeteo se casa con ella, desoyendo las advertencias de su hermano Prometeo de que no recibiera ningún regalo de los dioses. 

Epimeteo guardaba en su casa la caja que contenía todas las desgracias de la humanidad: enfermedad, guerra, pobreza, dolor, crimen… Epimeteo advierte a Pandora que no puede abrir la caja. Pandora, miraba la caja cada día, con el aguijón de la tentación y la curiosidad. Finalmente, sucumbe a la curiosidad y termina por abrirla, tal y como Zeus había previsto. Nada más abrir la caja, Pandora se da cuenta del error cometido, y rápidamente la cierra, pero ya es demasiado tarde, todos los males ya han sido liberados, solo uno permaneció en el fondo de la caja: Elpis, la esperanza.

Zeus se venga de la humanidad a través de la manipuladora Pandora. Más adelante, se venga también de Prometeo, llevándolo al Cáucaso, donde fue encadenado en una roca por Hefesto. Zeus envió un águila para que se comiera el hígado de Prometeo, que al ser inmortal le vuelve a crecer cada noche, mientras el el águila se lo come cada día, sufriendo Prometeo un gran tormento cada día. Este castigo duraría para siempre, si no fuera porque Heracles pasó por allí, camino al jardín de las Hespérides, y lo liberó disparando una flecha al águila. A  Zeus no le importó la liberación de Prometeo, por el orgullo que sentía por Heracles, que era su hijo. De esta manera, Prometeo fue liberado, aunque debía llevar con él un anillo unido a un trozo de la roca a la que fue encadenado.

Estatua de Prometeo, situada en la plaza Rockefeller de Nueva York , en Estados Unidos

Prometeo y Hermes dioses duales y pícaros
¿Quién no se ha sentido alguna vez estafado en la sociedad en la que nos ha tocado vivir? Nos engañan constantemente; los políticos, los medios de comunicación, las empresas, las corporaciones, la televisión… Internet es una inmensa fuente de información, pero, ¿quién sabe distinguir la verdad de la mentira, la realidad de la manipulación? Vivimos en la era de la información; ruido, distracciones, y el bombardeo de información que recibimos todos los días, no nos garantiza la claridad y la verdad...

Los paradigmas que representan este bombardeo de información, están muy bien definidos por los dos dioses griegos; Prometeo y Hermes. Se suele considerar a los dioses Prometeo y Hermes, como benefactores de los hombres, sin embargo en la mitografía, Prometeo y Hermes son considerados dioses tramposos y pícaros. El gozo de la ruptura y liberación de los límites del orden, se convierte en el don de los dioses pícaros.

Aunque Prometeo es fundamentalmente asistencial, su alter ego Epimeteo, es el portador de los aspectos negativos, por lo que tenemos un dios claramente dual. 

Prometeo es el gran fundador de la cultura, portador del fuego y la tecnología, sus trucos se ejercen a expensas de Zeus y en beneficio de la humanidad. Prometeo es un dios de cualidades uranianas; intuitivo, inspirador, con una apertura por todo lo nuevo, lo desconocido e inusual. Asociado con la ruptura de los límites, los inventos y la rebeldía obstinada. Este arquetipo, muy presente en nuestra sociedad, se valúa a través de la tecnología que nos ha facilitado la vida, pero por otra parte nos ha desconectado de nuestra esencia y de la naturaleza, que nos ha castigado con la perdida del don de la intuición, cualidad que aún poseen los animales, que se encuentran sincronizados en armoniosa simbiosis con ella. La intuición es una pérdida importante porque es lo que realmente nos hace distinguir con claridad la verdad de la mentira. Prometeo otorga el don del fuego y la tecnología a los hombres, pero a la vez los aísla de su esencia, de esta manera el hombre comienza a percibirse en la separación. La curiosidad por el conocimiento cósmico que poseen los dioses, lo aleja de su naturaleza esencial. 

En el mito de la creación de la biblia Eva, la mujer de Adán, lleva a la humanidad a la perdición. Al igual que le ocurre a Pandora, es la curiosidad y la prohibición la que hace que sucumba a la tentación. En el mito de Pandora, se repite el mismo patrón que en la historia de Adán y Eva; la mujer es la que abre la caja maldita/convence al hombre para morder la manzana/trasgrede las normas, y los males de la humanidad se liberan… ¿Por qué es una mujer la que libera los males? Se conoce que la mujer posee el don de la intuición, si los dioses son capaces de cosificarla (como ocurre con la bella y manipuladora Pandora, fabricada de arcilla, única y exclusivamente para seducir a Prometeo) y someterla, olvidará sus dones intuitivos y parte del trabajo de desconexión estará hecho. 

Según Jorge Adoum, en su libro El Maestro de los Nueve, La Verdad se oculta tras un velo en la fábula de Prometeo: Cuando el alma humana poseyó el fuego divide la humanidad, lo empleó para destruir; y fue condenada a una roca (el cuerpo) y devorada por el buitre (de los deseos) hasta que un hombre lograse controlar el fuego y se volviese perfecto. Hércules (Cristo) fue quien cumplió esta profecía (naciendo como Luz en el fuego mismo del alma) y liberó a la que hacía tantos a los que estaba sometida al tormento (naciendo en su corazón por el segundo nacimiento, o Iniciación).

Hermes (Mercurio), es también portador tanto de aspectos positivos como negativos en contradicción simultánea. La dualidad que lo caracteriza, se puede apreciar en el signo del zodiaco que regenta; Géminis, los dos gemelos. En su aspecto negativo representa la ironía y el sarcasmo, la simulación y el engaño. Se dice que Hermes es el dios de los ladrones y los estafadores, dios de la palabra hablada y escrita, cuya interpretación se puede fácilmente manipular, también personifica la racionabilidad y el sentido común. Fue Einstein el que dijo: “El sentido común no es más que un depósito de prejuicios establecidos en la mente antes de cumplir dieciocho años.” 

Por supuesto que Hermes tiene también su lado positivo; es el mensajero de los dioses, y eventualmente nos aporta el conocimiento, la capacidad de adaptación, la capacidad de análisis, la percepción, la versatilidad, la habilidad manual, la elocuencia, la atención al detalle, la crítica constructiva, la lógica, el cálculo…


Información de la imagen: “Introducción a Jung” editado por Polly Young-Eisendrath,Terence Dawson


Bibliografía:
El Maestro de los Nueve de Jorge Adoum
Introducción a Jung, Polly Young-Eisendrath,Terence Dawson

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